El día que Jon Bon Jovi llegó al número uno con un encargo de western
Hace 34 años, 'Blaze of Glory' se convirtió en el único #1 solista del cantante y marcó un giro en su carrera.
El 8 de septiembre de 1990, Jon Bon Jovi se instaló en la cima del Billboard Hot 100 con “Blaze of Glory”. No era un tema más de su banda, sino el inicio de un camino como solista que, aunque breve, dejó huella. La canción nació de un encargo para la película Jóvenes Pistoleros 2 (Young Guns II), western con Emilio Estévez y Kiefer Sutherland. Y lo que partió como un reemplazo terminó siendo un álbum completo.
Cuando un clásico no calzaba
La producción de la película quería usar “Wanted Dead or Alive”, uno de los himnos de Bon Jovi. Pero el cantante sintió que la letra no pegaba con la historia de Billy the Kid y Pat Garrett. En vez de dar el sí, propuso escribir algo nuevo. Esa decisión cambió el rumbo del proyecto: lo que sería un solo tema se expandió a un disco entero, también llamado Blaze of Glory, lanzado en 1990.
El single no solo llegó al número uno del Hot 100, sino que también encabezó el ranking Mainstream Rock. Hasta hoy, es el único tema solista de Jon Bon Jovi que ha conseguido ese doblete en Estados Unidos. La canción además sumó premios: ganó el Globo de Oro a la Mejor Canción Original, fue nominada al Óscar en la misma categoría y se llevó el American Music Award a la Canción Pop/Rock Favorita en 1991.
Más allá del éxito de cartelera
El álbum exploró terrenos que iban más allá de las típicas canciones de amor y fiesta de la primera etapa de Bon Jovi. Redención, consecuencias del pasado y la urgencia de tomar postura fueron los ejes. Jon Bon Jovi contó después que al principio creyó que esa intensidad venía solo de las historias de Billy the Kid y Pat Garrett. Con el tiempo se dio cuenta de que también reflejaba lo que él mismo estaba viviendo en ese momento.
Esa evolución temática anticipó lo que pasaría con Bon Jovi como banda. En 1992 llegó Keep the Faith, un disco que mostró una madurez distinta. “Blaze of Glory” fue el puente entre el rock despreocupado de los ochenta y una mirada más reflexiva que marcaría los noventa. Para acompañar el lanzamiento se grabaron videoclips del single, de “Miracle” y de “Dyin’ Ain’t Much of a Livin’”.
Para el público chileno, este hito quizás no tenga una conexión local directa, pero es un momento clave del rock internacional que sigue sonando en radios y playlists. Una canción que nació de un “no” a una banda sonora terminó abriendo una nueva etapa para uno de los nombres más grandes del género.
Con información de Radio Concierto