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El magazine de la cultura pop chilena Santiago Fri 18 Sep 2026
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Jim Morrison desobedeció en televisión y The Doors quedó vetado para siempre

El 17 de septiembre de 1967, la banda cantó la frase prohibida en The Ed Sullivan Show y los ejecutivos del programa la vetaron para siempre.

Jim Morrison desobedeció en televisión y The Doors quedó vetado para siempre
Vía Radio Concierto

El 17 de septiembre de 1967, The Doors debutó en The Ed Sullivan Show, el espacio más influyente de la televisión estadounidense. La banda llegaba con su primer disco dominando las listas y con “Light My Fire” como su mayor éxito comercial hasta ese momento. El debut en el programa de la CBS se veía como la consagración masiva del cuarteto en horario de máxima audiencia. Lo que parecía una noche de triunfo se convirtió en una postal de desobediencia.

La exigencia de última hora

El programa de la cadena CBS era una vitrina con reglas estrictas y la industria vigilaba de cerca los contenidos juveniles. Minutos antes de salir al aire, los productores del programa fueron al camarín con una demanda innegociable: eliminar la frase “Girl, we couldn’t get much higher” por sus alusiones a las drogas y a estados alterados de conciencia. La instrucción era sustituirla por una versión inofensiva: “Girl, we couldn’t get much better”.

La banda aceptó el cambio en los ensayos de la tarde para calmar las tensiones en el estudio. Cuando se encendió la luz roja del directo y millones de hogares estaban mirando, Jim Morrison cantó la estrofa original. Pronunció “higher” con total claridad y la negativa a obedecer desató la furia del equipo de producción tras bambalinas.

El veto y la respuesta de Morrison

Al terminar la canción, el equipo del espacio confrontó a la banda en camarines. Les dijeron que Sullivan y los ejecutivos habían resuelto vetarlos de forma indefinida y que jamás volverían a pisar ese set. También perdían futuras fechas comprometidas en el programa.

Morrison no entró en ninguna discusión acalorada. Escuchó la recriminación con frialdad y cerró el asunto con una frase célebre: “Bueno, supongo que ya hicimos el programa”. La anécdota quedó como una de las postales más emblemáticas de la contracultura de los sesenta.

La versión de Hollywood

Décadas después, la película biográfica The Doors (1991), dirigida por Oliver Stone, amplificó el momento y lo transformó en un mito. Val Kilmer interpreta a un Morrison provocador que le grita la frase de la discordia a la cámara, mientras Ed Sullivan y los productores entran en pánico e intentan cortar la señal televisiva desesperadamente.

La realidad histórica distó bastante de ese dramatismo. Morrison interpretó “Light My Fire” con la solemnidad y el trance de sus recitales habituales, sin aspavientos ni miradas provocadoras hacia la sala técnica. El enfrentamiento ocurrió después, en camarines, y su reacción fue mucho más serena que la imagen que instaló Hollywood.

Este episodio no pasó por Chile, pero es una escena que cualquier fanático de la banda reconoce gracias al cine y a sus canciones. También funciona como ejemplo de lo estricta que era la televisión de los sesenta frente al contenido que podía escucharse en vivo. Fue la noche en que The Doors demostró que su poesía psicodélica no estaba dispuesta a acomodarse al conservadurismo de la pantalla.

Con información de Radio Concierto

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