El CD vuelve a la carga: una tienda solo de cedés en Lastarria y las cifras que lo confirman
Venta de compactos crece en Chile: 2.500 unidades contra 600 vinilos en Kind of Blue, y Monophone reporta alza de hasta 50%.
Cuando Alejandro Acuña, dueño de Kind of Blue, decidió abrir una segunda tienda en la misma calle Merced del Barrio Lastarria, sus clientes no entendían: “¿y vas a vender solo vinilos?”. La respuesta los sorprendió: el local vende únicamente CD. “Lo encuentro un poco bizarro incluso”, reconoce Acuña, acostumbrado a que el vinilo sea el formato estrella de su disquería original. Pero los números le dan la razón.
CD contra vinilo: los números
En Kind of Blue, la venta en unidades es clara: 2.500 cedés contra unos 600 vinilos al mes. “En plata, el vinilo es mucho más caro”, explica Acuña. Un CD usado puede costar 10 lucas, uno nuevo llega a 20, mientras que un vinilo parte en 30 y puede subir hasta 40. “La gente tiene la sensación de que compra más unidades, más cosas”, agrega. La pandemia marcó un punto de inflexión: “Empezamos a ganar harto público de CD, pero veníamos hace mucho rato. Nunca hemos cortado de venderlos”.
Juan Pablo Bastidas, de Monophone (locales en Santa Isabel y Mall Los Dominicos), confirma el repunte. Su tienda siempre tuvo cedés usados, pero desde el año pasado sumaron discos nuevos. “Nos dimos cuenta de que había harta demanda”, dice. El alza de ventas entre agosto pasado y el mismo mes de este año alcanzó un 40 o 50 por ciento. Sus best sellers son reediciones de clásicos: Thriller y Number Ones de Michael Jackson, Motomami de Rosalía, y Corazones y Pateando Piedras de Los Prisioneros.
El efecto concierto y las reediciones
Ambos dueños vinculan el auge del CD con la cartelera de shows. En Monophone planean su stock mirando la agenda de conciertos. “La gente que va al show quiere el objeto físico, porque la experiencia fue buena o porque quiere conocer las letras”, explica Bastidas. En Kind of Blue, la reciente visita de Rosalía –que se hospedó en el hotel The Singular, a pasos de la tienda– disparó la demanda de Motomami. “Vendimos 15 o 20 CD contra 6 o 7 vinilos”, cuenta Acuña. “El CD sale más rápido porque le abre la opción a la gente que no tiene las lucas para gastarse en un vinilo”.
El interés no solo viene del público. Javier Silvera, encargado de contenidos artísticos de Laser Disc –fábrica de discos con planta en Colina y otra en Buenos Aires para compactos–, nota “una mayor demanda por fabricar cedés por parte de los artistas. Hay una revalorización del formato”. Algunos lo ven como merch, otros buscan el sonido. “Ahora a los artistas les estamos proponiendo un modelo de vinilo + CD”, agrega. Silvera recalca que el CD nunca desapareció: “Solo pasó que los volúmenes bajaron y ahora hay un reencuentro”.
Las cifras internacionales respaldan la tendencia. Luminate, empresa de datos de entretenimiento, reportó que en 2026 las ventas de compactos en Estados Unidos subieron un 16% (16,3 millones de unidades). Excluyendo el K-pop, el crecimiento llega al 6,7%. En Chile, los números de las disquerías locales confirman que el formato resiste y se reactiva, empujado por el precio, los conciertos y la fidelidad de una tribu que nunca dejó de comprar CD.
Con información de La Tercera · Culto