Cecilia Vicuña: el arte como escuela y el bosque como aula
La artista chilena lanza Edúcate, un libro que desafía la educación tradicional y propone aprender desde la naturaleza y el juego.
Cuando Cecilia Vicuña recuerda los veranos en Ventanas, Puchuncaví, habla de un paraíso terrenal. Tenía siete años y se internaba en el bosque con amigos, cada uno con su banquito, y jugaban a aprender entre hojas y ramitas secas. Esa escuelita-bosque fue la semilla de su proyecto educativo, la escuela Oysi, que puso en práctica en 1995 en una comunidad de Caleu para recuperar la tradición de los bailes chinos con música y juego.
Edúcate: una invitación a descolonizar el pensamiento
Vicuña acaba de publicar Edúcate, un conjunto de textos, entrevistas y ensayos que ponen la libertad, el diálogo, la escucha y el contacto con la naturaleza en el centro de la educación. Según la artista, la biología y la neurociencia demuestran que una comunidad humana inteligente y creadora necesita una educación liberadora, no represiva. El libro propone descolonizar el pensamiento y repensar cómo nos relacionamos con el conocimiento y con el entorno.
La artista chilena, premio Nacional de Arte y ganadora del León de Oro en Venecia, cuenta que su primer encuentro con una escuela represiva fue a los diez años, cuando pasó de un colegio rural a uno tradicional de cemento y órdenes. Ahí entendió que venía de otro mundo: los otros niños le pegaban por ser morenita y chica. Ese choque también despertó su conciencia de ser mestiza indígena y la llevó a defender su universo poético.
Quipus colectivos: arte, ecología y comunidad
Uno de los grandes hallazgos de Vicuña es el quipu, el sistema andino de cuerdas y nudos. En Documenta 14 (2017) instaló un quipu monumental que se volvió la imagen de la muestra; en 2023 lo replicó en el Museo de Bellas Artes de Santiago. De visita en Chile, acaba de realizar dos quipus de encuentro en Valdivia: uno dedicado a los alerces y otro al humedal Angachilla. “Hicimos un quipu en el bosque mismo, con lluvia y con los niños. Fue una experiencia extática”, relata. En el humedal participaron niños, organizaciones ciudadanas y la comunidad mapuche con la machi Paola. Vicuña dice que los pájaros llegaron como si supieran que estaban haciendo un acto de amor.
Frente a quienes critican el activismo ambiental como radical, la artista responde con humor: ¿qué tiene de radical el amor por un bosque? Para ella, la raíz es la vida misma. Vive en Estados Unidos, donde el presidente Trump es un crítico del ecologismo, y reconoce que caminar por la calle con su apariencia —bajita, morenita, con trencitas— es un gran riesgo porque están raptando a personas. Sin embargo, sostiene que defender lo que queda de naturaleza es urgente: el planeta tiene millones de años de inteligencia creadora, y atacarla lleva a la extinción humana.
Una artista que enseña desde la precariedad
Cecilia Vicuña, nacida en 1948, creció en La Florida y fue a una escuela rural. Su obra, que hizo una estética de lo precario y lo efímero, dialoga con la ecología, las culturas indígenas y el feminismo. Hoy es una de las artistas chilenas más reconocidas del mundo. Su nuevo libro Edúcate no solo es un manifiesto pedagógico, sino una invitación a mirar la educación como un acto de inclusión respetuosa con cada elemento: la luz, el sol, el viento, los pájaros y la tierra. Como ella misma pregunta: “¿Quién educó de quién?”.
Con información de La Tercera · Culto