Medalla Fields de Berkeley abandona calificación en línea por imposibilidad de detectar IA: “Es una pérdida de tiempo”
Richard Borcherds, ganador de la Medalla Fields y profesor en la Universidad de California en Berkeley, dejó de calificar exámenes en línea porque no puede distinguir el trabajo humano del generado por inteligencia artificial. Optó por exámenes tradicionales en papel.
El matemático Richard Borcherds, ganador de la Medalla Fields y profesor en la Universidad de California en Berkeley, decidió abandonar la calificación en línea de exámenes y tareas ante la imposibilidad de distinguir el trabajo humano del producido por inteligencia artificial. En entrevista con el New York Post, el académico señaló que los exámenes en línea se volvieron una pérdida de tiempo porque varios alumnos usan IA para responder, y el puntaje promedio sube de manera notoria. Por ello, optó por regresar a los exámenes tradicionales en papel, sin dispositivos electrónicos.
La calificación por corrección incentiva el uso de IA
Borcherds explicó que el sistema que llamó “calificación por corrección” —donde se descuentan puntos por errores— termina empujando a los estudiantes a usar herramientas de inteligencia artificial, ya que estas garantizan respuestas correctas. Según el profesor, ese método penaliza a los alumnos honestos y convierte la corrección en una pérdida de tiempo y dinero. Ante la falta de una alternativa mejor, hoy califica las tareas solo por el hecho de que sean entregadas, sin evaluar su contenido. “No es un sistema muy bueno”, admitió.
Berkeley descartó los detectores de IA por poco confiables
La decisión de Borcherds se da después de que Berkeley evaluara herramientas como Turnitin y Rumi y concluyera que ninguna es lo suficientemente confiable para implementarlas de forma estandarizada. La División del Senado Académico de Berkeley ahora pide a los docentes incluir en sus programas una declaración sobre el uso permitido de IA, aunque las políticas quedan a criterio de cada profesor. Anne Marie Richard, vicerrectora adjunta de Educación de Pregrado, señaló que existe un repositorio de modelos de declaraciones en el AI Hub del campus, al que los docentes pueden recurrir para redactar sus propios lineamientos.
El avance de la IA en matemáticas alimenta la incertidumbre sobre la profesión
El anuncio de OpenAI sobre la resolución mediante agentes de IA de uno de los problemas matemáticos no resueltos más difíciles —el de existencia y suavidad de Navier-Stokes— llevó a Borcherds a advertir sobre el ritmo de avance de la tecnología. “Si la IA sigue mejorando al ritmo actual, en unos años no habrá nada que los matemáticos humanos puedan hacer que la IA no pueda hacer mejor”, sostuvo. El profesor admitió que ya no sabe qué consejo dar a quienes consideran estudiar matemáticas, una carrera que hasta hace cinco años parecía resguardada frente a la IA. “Ni ChatGPT supo decirme qué va a pasar”, relató. Pese a ello, consideró que la inercia del sistema académico podría mantener sin grandes cambios al departamento de matemáticas durante los próximos años, en una comparación con las revistas académicas en papel, que según él continúan publicándose pese a ser “totalmente inútiles” desde hace dos décadas. “Ha habido muchos avances técnicos en el pasado: el tejido manual fue desplazado por los telares, y los caballos por los automóviles. Pero esta es la primera vez que algo así ocurre en las matemáticas”, concluyó.
En Chile, donde universidades como la Chile, la Católica y la de Concepción también han comenzado a discutir el impacto de la IA en la evaluación, el caso de Borcherds anticipa un debate que recién empieza a instalarse en las aulas locales.
Con información de Infobae Tecno