Más de 400 apps que parecían inocentes ocultaban un generador de deepfakes sexuales, según una investigación
Una investigación de Wired destapó una red que ocultaba herramientas de abuso sexual tras editores de fotos de mascotas o apps de idiomas. Las apps sumaban más de 350.000 descargas en Google Play.
Una red de más de 400 aplicaciones y sitios web operaba con un doble rostro: se presentaban como herramientas inofensivas —un editor de fotos de mascotas, un entrenador de ejercicio con IA o una app de idiomas— pero, bajo ciertas condiciones, activaban una interfaz oculta para generar imágenes y videos sexuales falsos, incluyendo material de abuso sexual infantil con IA. La investigación fue publicada por Wired y revela que el mecanismo permitía a los usuarios subir fotos reales y, mediante inteligencia artificial, convertirlas en contenido explícito.
Cómo funcionaba el engaño de doble cara
Paul Bouchaud, investigador de la organización AI Forensics, explicó que cada vez que alguien descargaba una de estas apps, el software consultaba a un servidor remoto. Según datos como el origen del usuario, el idioma y un identificador único, el servidor decidía si mostrar la versión inocente o una interfaz web con plantillas pornográficas. “No hay una lista clara de los motivos por los que un usuario ve una versión u otra”, dijo Bouchaud. Uno de los disparadores parecía ser descargar la app después de hacer clic en un anuncio de Meta.
Una de las apps detectadas, Viefur, ofrecía convertir fotos de animales en retratos con ropa humana a cambio de monedas digitales (unos USD 4 por 130 monedas). Pero la versión oculta permitía comprar “diamantes” para generar contenido sexual. Apple eliminó 19 apps de su tienda —entre ellas Viefur— después de que los investigadores le enviaran los dominios. El portavoz Adam Dema señaló que las apps cumplían las reglas al ser revisadas, pero que sus desarrolladores cambiaron después el sitio del que la app tomaba el contenido.
Más de 350.000 descargas y anuncios que llegaron a miles de chilenos
Los investigadores llegaron a la red siguiendo miles de anuncios en video con deepfakes explícitos publicados en Facebook e Instagram. Según la fuente, cientos de esos anuncios contenían material de abuso sexual infantil generado con IA, con imágenes de niños reales y de un integrante de una familia real europea. Katie Paul, directora del Tech Transparency Project —la organización que descubrió esos anuncios— afirmó que violan varias políticas de Meta. “No hay duda sobre lo que se ve ni sobre lo que la app anuncia”, dijo.
Las apps empezaron a aparecer hacia fines de 2025 y tuvieron un pico en la primavera de este año, con unos 30 sitios y apps registrados por semana. En septiembre de 2026 había 27 activas en Google Play, con más de 350.000 descargas en conjunto. Muchas estaban clasificadas como aptas para todas las edades. La más popular, DiffAI, creada en diciembre de 2025, superó las 100.000 descargas y tenía reseñas de usuarios que alertaban que contenía plantillas para crear material de abuso sexual infantil. Google la retiró poco antes de que Wired la consultara.
Desarrolladores chinos y una operación que sigue activa
Los investigadores atribuyen la operación a desarrolladores chinos y a una entidad registrada en Hong Kong, KeLing Technology Limited. Maël Le Touz, de la empresa de seguridad Infoblox, identificó casi 500 dominios vinculados. “Todos ejecutan el mismo código y se referencian entre sí”, afirmó. El alojamiento es chino, el código tiene comentarios en ese idioma y los videos de los anuncios llevan marcas de agua de programas de edición chinos. La empresa no respondió a los pedidos de comentario.
Meta señaló que vetó a KeLing Technology Limited como anunciante en 2025 por no cumplir una carta de cese y desistimiento, y que la empresa siguió intentando publicar anuncios por otras vías. Tras recibir los más de 400 dominios, Meta dijo que actuó contra 11.600 cuentas publicitarias, más de 4.700 páginas de empresas, 5.200 usuarios y 15.000 páginas, y que bloqueó 209 apps para que no se anuncien en sus plataformas. Sin embargo, al terminar la nota, Wired comprobó que seguían publicándose anuncios y apps similares. Para el público chileno, el caso es relevante porque estas apps estaban disponibles en tiendas globales como Google Play y se promocionaban con anuncios en redes sociales que también llegan a usuarios del país.
Con información de Infobae Tecno