ISP alerta por masiva venta ilegal de inyecciones adelgazantes en redes sociales
Más de 1.300 sospechas de reacciones adversas por inyecciones de semaglutida compradas en RRSS sin control, reporta el ISP.
Las redes sociales se convirtieron en el escaparate perfecto para vender la última ‘maravilla’ para bajar de peso: inyecciones que prometen resultados rápidos. El Instituto de Salud Pública (ISP) no quiere que nadie caiga en esa trampa. La entidad emitió una advertencia por el incremento de la comercialización clandestina de estos productos, que circulan al margen de la ley y sin las certificaciones sanitarias correspondientes.
Lo más gravitante es que no se sabe qué contienen. Según el ISP, los viales ofrecidos por canales informales no revelan su fórmula química real, tampoco su origen de manufactura ni las condiciones de refrigeración y cadena de custodia. Para una sustancia que se inyecta, eso es un riesgo inaceptable. Tampoco hay forma de saber si la dosis es correcta o si el líquido contiene la cantidad esperada de principio activo. Esa incertidumbre es suficiente para darle la espalda a cualquier oferta tentadora.
El riesgo de la semaglutida sin supervisión
El cebo de estos anuncios es la semaglutida, un principio activo de la familia de los agonistas del receptor GLP-1. En medicina, se usa para tratar cuadros específicos como diabetes tipo 2 u obesidad, siempre con estricto seguimiento médico. Fuera de ese marco, la automedicación se convierte en una amenaza. El fármaco no es inocuo: en contextos controlados ya se conocen sus riesgos, pero fuera de ellos se vuelven impredecibles. Jorge Canales, jefe del Departamento ANAMED del ISP, lo dejó claro: “La principal preocupación son las posibles reacciones adversas, las que podrían ser graves y hasta causar la muerte”.
No existe un análisis previo que determine si la persona puede tolerar el fármaco, ni cómo reaccionará en combinación con otros medicamentos. Además, la procedencia desconocida del vial no asegura que haya sido almacenado adecuadamente, lo que hace aún más peligrosa su administración. La falta de supervisión impide detectar cualquier contraindicación previa, lo que multiplica el riesgo.
Cifras que respaldan la alerta
El Sistema de Vigilancia Integrada del ISP contabilizó más de 1.300 sospechas de reacciones adversas relacionadas con semaglutida entre 2020 y agosto de 2026. De ese total, 790 casos corresponden a mujeres de entre 18 y 64 años. Cuarenta episodios fueron clasificados como graves, incluyendo ocho vómitos incoercibles, seis pancreatitis aguda, una colecistitis y un caso de colelitiasis. Estos números reflejan la magnitud del problema y la urgencia de tomar medidas.
La autoridad sanitaria insiste en que ningún tratamiento metabólico o farmacológico debe comprarse fuera de las farmacias establecidas ni aplicarse sin un chequeo clínico integral. Si alguien ofrece ‘pinchazos milagrosos’ por redes, la respuesta correcta es desconfiar y reportarlo. La alerta del ISP es un llamado a la prudencia, no solo una advertencia técnica.
Con información de Radio Concierto