Ejército argentino lanzará su nanosatélite en octubre con ayuda de SpaceX
El ETNS busca validar tecnología para futuros satélites propios de observación y comunicaciones.
El Ejército Argentino prevé lanzar al espacio el nanosatélite Evaluador Tecnológico NanoSat (ETNS) a finales de octubre, desde California, a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, en el marco de la misión Transporter 18. El aparato, sin embargo, no tiene una misión operativa: se trata de una prueba para validar tecnología que podría usarse en futuros sistemas espaciales propios de enlace, observación y reconocimiento.
El desarrollo comenzó en 2016, pero quedó en pausa durante la pandemia y retomó actividades antes de presentarse el año pasado en el Congreso Argentino de Tecnología Espacial. Entre agosto y septiembre, el equipo completó ensayos en Argentina y dejó el aparato preparado para su integración final. La idea es que, una vez en órbita, los sistemas funcionen de manera coordinada.
Pruebas en órbita: vibraciones, despliegue y energía
El ETNS tendrá que pasar varias pruebas en un ambiente hostil. Primero, soportar las vibraciones del lanzamiento. Luego, salir del contenedor que lo lleva dentro del cohete y encender sus componentes sin ningún tipo de asistencia externa. Andrei Serbin Pont dijo en Infobae Al Mediodía que “el satélite tiene que poder aguantar las vibraciones”.
Después de separarse del cohete, el nanosatélite será desplegado a una altitud de entre 500 y 600 kilómetros. Saldrá rotando, por lo que deberá estabilizarse y corregir su posición usando sus sistemas de navegación y control de orientación. Esa maniobra es clave para dirigir las antenas hacia la Tierra y establecer contacto. Durante todo el recorrido orbital, el aparato tendrá que mantener sus componentes funcionando.
La energía será provista por una batería y paneles solares. La prueba medirá tanto la capacidad de alimentar los sistemas como la administración de esa energía en el espacio, un punto crítico para cualquier satélite.
Comunicaciones y mensajes cifrados
Las estaciones terrestres argentinas solo podrán comunicarse con el ETNS cuando la órbita pase sobre el país. En esas ventanas, el aparato enviará y recibirá información. Además, usuarios en todo el mundo podrán conectarse mediante la red SatNOGS, una plataforma colaborativa. Una de las capacidades que se quiere probar es el intercambio de mensajes cifrados, una tecnología que interesa al Ejército para eventuales comunicaciones seguras.
El éxito de la misión dependerá de que el aparato complete toda la secuencia: despliegue, estabilización y comunicación. Si lo logra, los responsables tendrán una base técnica para definir los próximos desarrollos satelitales. Serbin Pont señaló que una misión exitosa confirmaría que “las condiciones están dadas” para avanzar hacia nuevas capacidades. Entre las aplicaciones mencionadas están enlaces propios para las Fuerzas Armadas, sensores, cámaras, sistemas electroópticos, radios y radares.
El proyecto fue impulsado por CITEDEF, el área de desarrollo tecnológico del Ministerio de Defensa argentino, con aportes de la Universidad de Palermo, el CNA y COPITEC. Mientras tanto, la Fuerza Aérea Argentina ya tiene su propio programa de satélites. El ETNS busca entregar una base técnica para que el Ejército avance con desarrollos propios.
Para los lectores chilenos, esta noticia no tiene un impacto directo, pero es un ejemplo del avance espacial en la región. Además, el lanzamiento con un cohete Falcon 9 de SpaceX siempre genera interés por la escena de la exploración espacial.
Con información de Infobae Tecno