Jennifer Lawrence y Kim Kardashian: pijamas a juego en Nueva York
Las dos figuras salieron del Four Seasons en batas de terciopelo y gafas futuristas, desatando un debate sobre el loungewear como moda urbana.
El 7 de noviembre de 2026, una imagen recorrió las redes: Jennifer Lawrence y Kim Kardashian abandonando el Four Seasons de Manhattan en batas de terciopelo marrón con capucha, pantalones de pijama estampados con flores pequeñas y gafas de sol envolventes. Iban tomadas del brazo y riendo, sin rastro del glamur habitual de la Quinta Avenida. La escena, capturada por paparazzi, no fue un error de vestuario: fue una declaración conjunta que mezcla humor, amistad y una tendencia que ya no se queda en la casa.
De la alfombra roja al pijama coordinado
Lawrence y Kardashian entraron al hotel con looks individuales y salieron convertidas en un dúo monocromático. Las batas largas y afelpadas, las gafas de sol de corte deportivo y los estampados florales oscuros formaban un uniforme improvisado que funcionó como broma privada y como golpe de marketing al mismo tiempo. La imagen rinde tributo al loungewear, esa ropa de descanso que marcas contemporáneas han llevado a la calle, y que estas dos celebridades llevaron al extremo de la ironía.
Una amistad que empezó en la TV
Para entender por qué la foto no es forzada, hay que mirar atrás. Lawrence ha dicho en varias entrevistas que ve Keeping Up with the Kardashians para relajarse entre rodajes. El punto de inflexión llegó cuando la actriz reemplazó a Jimmy Kimmel como presentadora invitada y entrevistó a Kardashian. En ese programa, Lawrence bromeó con que la estrella de reality debía encargarse de su vestuario. La salida del Four Seasons parece la punchline de ese chiste: dos amigas que deciden coordinar sus pijamas antes de enfrentar a los flashes.
Loungewear: de la cama a la vereda
Más allá del chisme, el momento muestra cómo el loungewear ha dejado de ser ropa de dormitorio. Lo que hace diez años se consideraba exclusivo de interiores hoy se usa en la calle con gafas de diseño y actitud despreocupada. Las redes celebraron la química entre ambas, y los analistas de moda destacaron que, al uniformarse, crearon una barrera visual contra las cámaras y convirtieron una salida de hotel en un viral instantáneo. En Chile, donde el estilo urbano y el confort ganan terreno, la imagen refuerza que el pijama ya no es solo para dormir.
Con información de Infobae Tendencias