De Chile a Hollywood: El legado imborrable de Sebastián Lelio, el director que hizo historia en los Óscar
El director de 'Una mujer fantástica' sigue vigente a los 52 años, con un legado que marcó al cine nacional y global.
El cine chileno celebra la trayectoria de Sebastián Lelio, director nacionalizado chileno nacido en Mendoza, Argentina, en 1974. Con 52 años, Lelio se ha convertido en una de las figuras más influyentes de la industria local y global, con una carrera que cruzó desde los festivales independientes hasta las grandes producciones de Hollywood.
De la Escuela de Cine de Chile a Berlín
Lelio se formó en la Escuela de Cine de Chile y desde sus primeros largometrajes —como La sagrada familia (2005) y Navidad (2009)— mostró una mirada sensible hacia personajes vulnerables que desafían las normas sociales. Su gran salto internacional llegó en 2013 con Gloria, que se presentó en el Festival de Cine de Berlín. Allí, la actuación de Paulina García le valió el Oso de Plata a Mejor Actriz, y la película puso al cine chileno en el mapa europeo.
El Óscar que cambió la historia
El hito más alto de su carrera ocurrió en 2017 con Una mujer fantástica, protagonizada por Daniela Vega. La cinta no solo ganó el Óscar a Mejor Película de Habla No Inglesa en 2018 —la primera estatuilla de ficción para Chile—, sino que también impulsó debates sobre los derechos de la comunidad trans en el país. Ese logro lo consagró como uno de los realizadores latinoamericanos más relevantes del siglo XXI.
De Hollywood a Netflix
El éxito le abrió las puertas de la industria anglosajona. Dirigió Disobedience (2017), con Rachel Weisz y Rachel McAdams; Gloria Bell (2018), la versión estadounidense de su propia película, con Julianne Moore; y The Wonder (2022), un drama de época para Netflix protagonizado por Florence Pugh. En todas ellas mantuvo su sello: una estética cuidada, empatía por sus personajes y un uso dramático de la música.
El legado de Lelio perdura como un puente entre el cine chileno y el mundo. Su obra, marcada por la valentía narrativa y la dignidad de quienes buscan su lugar, queda como un testimonio imborrable.
Con información de Radio Futuro