Adiós a Sebastián Lelio: el cine chileno pierde a su director más internacional
El ganador del Oscar por «Una mujer fantástica» falleció a los 52 años, dejando un legado que puso a Chile en el mapa del cine global.
La noticia cayó como un baldazo de agua fría en el mundo cultural chileno. Este viernes 6 de noviembre de 2026 se confirmó el fallecimiento del cineasta Sebastián Lelio, a los 52 años. Hasta el cierre de esta edición, no se han entregado detalles oficiales sobre las causas ni las circunstancias de su muerte, según informó ADN.
De «Gloria» a la fama mundial
Lelio no era un nombre más en la cartelera. Su carrera despegó con fuerza en 2013, cuando estrenó Gloria, una película protagonizada por la actriz nacional Paulina García. La cinta no solo emocionó al público local, sino que cruzó fronteras: García se llevó el Oso de Plata a la mejor actriz en el Festival de Cine de Berlín, uno de los certámenes más prestigiosos del planeta. Ese fue el primer gran campanazo de un director que entendía como pocos las historias íntimas y universales.
Luego vino Desobediencia (Disobedience), un filme en inglés que confirmó que su talento no tenía idioma. Con cada obra, Lelio demostraba que el cine chileno podía competir en las grandes ligas sin perder su esencia.
El Oscar que hizo historia
El punto más alto de su carrera llegó en 2018 con Una mujer fantástica, protagonizada por Daniela Vega. La película no solo fue un fenómeno cultural, sino que le dio a Chile su primer Premio Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa. Esa estatuilla dorada no fue un logro personal: fue un triunfo colectivo para una industria que durante años había buscado ese reconocimiento. Lelio puso el nombre del país en el mapa de la Academia y abrió puertas que parecían imposibles.
Para los espectadores chilenos, Una mujer fantástica también marcó un antes y un después en la representación de la diversidad en pantalla. La historia de Marina, una mujer trans que enfrenta el duelo y la discriminación, se convirtió en un hito que trascendió lo cinematográfico.
Un legado que queda
La partida de Lelio a los 52 años deja un vacío enorme en la cultura chilena. No solo perdió la industria a un realizador brillante, sino a un tipo que supo contar historias con sensibilidad y sin miedo a los grandes escenarios. Su obra seguirá siendo referencia para nuevas generaciones de cineastas que quieran mirar más allá de la frontera.
Por ahora, el mundo del cine y el streaming —donde sus películas siguen disponibles en varias plataformas— despide a un creador que nunca dejó de apostar por el talento local. Su legado está intacto, y cada vez que alguien vea Gloria o Una mujer fantástica, va a recordar que el cine chileno puede ser tan grande como la imaginación de quienes lo hacen.
Con información de Radio Futuro