Fernando Ortiz juega por su primer título y un bono de US$ 400 mil ante Ñublense
El técnico de Colo Colo enfrenta este domingo en Chillán el partido más decisivo de su carrera como entrenador.
Este domingo, en el estadio Nelson Oyarzún Arenas de Chillán, Fernando Ortiz se juega algo más que un partido. El entrenador argentino de Colo Colo afronta la final de la Copa Chile ante Ñublense con la posibilidad de conseguir el primer título de su carrera como estratega. Si el Cacique gana, el Huemul de Plata será suyo.
Ortiz, que antes dirigió en Paraguay a Sol de América y Sportivo Luqueño, y en México a América, Monterrey y Santos Laguna, nunca había celebrado una corona en el banco. “La ansiedad no pasa por mi persona. He pasado etapas en otros clubes donde tuve la posibilidad y he perdido seis oportunidades. Entonces, calma”, dijo tras clasificar a semifinales de la Copa Chile ante Puerto Montt.
Un bono millonario en juego
El técnico albo también tiene un incentivo económico directo: si gana el título, recibirá un bono de US$ 400 mil. Su cuerpo técnico también pactó estímulos con Blanco y Negro para el caso de lograr el principal objetivo de la temporada, que no incluyó participaciones internacionales tras un mal 2025.
El contrato de Ortiz, que percibe unos US$ 800 mil anuales sin contar los ingresos de sus colaboradores, incluye una cláusula especial. Cuando llegó al Monumental a fines de agosto de 2025, tras la salida de Jorge Almirón y el interinato de Hugo González, el club y el DT acordaron que si clasificaba a Colo Colo a una competencia internacional, su vínculo se renovaría automáticamente. Pero el equipo venía de una goleada ante Universidad Católica, la eliminación de la Copa Libertadores y la imposibilidad de clasificar a la Copa Sudamericana. Terminó octavo en el torneo que consagró a Coquimbo Unido como campeón inédito, sin ingresos de Conmebol.
La condición que Ortiz aceptó
Ante ese escenario, la dirigencia alba impuso un acápite en el vínculo: si en junio de 2026 los albos no estaban entre los tres primeros de la Liga de Primera, el entrenador debía irse. Ortiz aceptó la condición, convencido de que podía devolver al club a los primeros planos. A cambio, introdujo la condición económica que hoy lo tiene a un paso del festejo.
El 10 de diciembre de 2025 se selló el entendimiento. Ortiz se quedó. Y ahora, mientras no se han acelerado las negociaciones para renovar su contrato —vence el 31 de diciembre—, ya aparecen interesados en sus servicios. Racing, el club en que terminó su carrera como jugador, fue el último en acercársele. La posibilidad de volver a México siempre ha estado latente.
Pero este domingo, en Chillán, el Tano puede escribir la mejor parte de su historia en el Cacique: el primer título de su carrera y un premio millonario para celebrarlo.
Con información de La Tercera · El Deportivo