Fallece Patricio Guzmán, el cineasta que unió el cielo de Atacama con los huesos de la dictadura
El documental de 2010, ovacionado en Cannes, sigue siendo un hito sobre la memoria y la astronomía en Chile.
El cineasta chileno Patricio Guzmán falleció esta jornada, dejando una obra que marcó a fuego la memoria del país. Entre sus trabajos más celebrados está Nostalgia de la luz, estrenado en 2010 y que sigue siendo una de las películas chilenas más vistas y comentadas fuera de Chile. El documentado combinó la astronomía del desierto de Atacama con la búsqueda de los detenidos desaparecidos de la dictadura militar.
El desierto que guarda todo
Filmado a más de tres mil metros de altura, Nostalgia de la luz aprovecha la transparencia del cielo atacameño para mostrar cómo los telescopios más potentes del mundo escudriñan galaxias lejanas. Pero abajo, en el mismo suelo salitroso, reposan restos humanos de hace miles de años y también fragmentos de cuerpos de detenidos desaparecidos. Esa yuxtaposición entre lo cósmico y lo terrenal es el núcleo de la película.
Guzmán, que se exilió tras el golpe de 1973, logró aquí una meditación sobre el tiempo y la memoria. La narración, en su propia voz, guía al espectador desde su infancia fascinada por la astronomía hasta el horror de la historia reciente. Astrónomos como Gaspar Galaz y arqueólogos como Lautaro Núñez explican cómo la luz de estrellas lejanas es un viaje al pasado, mientras el desierto guarda las pruebas de crímenes de lesa humanidad.
Ciencia y memoria en el mismo plano
La película no se queda en la contemplación científica. Aparecen mujeres como Vicky Saavedra y Violeta Berríos, que durante décadas han peinado el desierto con herramientas precarias en busca de restos de sus seres queridos. Al mismo tiempo, sobrevivientes del campo de concentración de Chacabuco recuerdan cómo los detenidos estudiaban astronomía hasta que los militares lo prohibieron. Valentina Rodríguez, astrónoma cuyo padre fue desaparecido, habla de la “falla de fábrica” que siente.
Guzmán entrelaza estas historias con una belleza hipnótica gracias a la fotografía de Katell Djian. El documental dura aproximadamente 90 minutos y fue incluido en la encuesta de 2023 de Sight and Sound entre las 250 mejores películas de la historia, al lado de clásicos como La naranja mecánica. También ganó el Premio al Mejor Documental de la Academia de Cine Europea y tuvo una mención especial en Cannes 2010.
El sabotaje de TVN
A pesar del reconocimiento internacional, la obra enfrentó obstáculos en Chile. En agosto de 2013, Televisión Nacional de Chile emitió el documental editado y desordenado. Según denunció Guzmán, se omitieron los títulos iniciales y la introducción, y la película comenzó en el minuto 35 con fragmentos repetidos. El director habló de un “sabotaje inadmisible” de una obra que denuncia los crímenes de la dictadura. La carta abierta que envió desde París a Mauro Valdés, entonces director ejecutivo de TVN, dejó en evidencia las heridas aún abiertas de la historia chilena.
Nostalgia de la luz es la primera parte de una trilogía que Guzmán completó con El botón de nácar (2015) y La cordillera de los sueños (2019). Con su muerte, Chile pierde a un cineasta que dedicó su vida a recuperar la memoria colectiva, mirando al cielo y al suelo al mismo tiempo.
Con información de La Tercera · Culto