Patricio Guzmán muere a los 85 años: el documentalista que filmó la memoria de Chile
El Premio Nacional de Artes y autor de «La batalla de Chile» falleció en París víctima de un paro cardiorrespiratorio.
El cine chileno perdió a una de sus figuras más grandes. Patricio Guzmán, el documentalista que dedicó su vida a registrar la memoria del país, falleció la mañana de este martes en un hospital de París a los 85 años, a raíz de un paro cardiorrespiratorio. La noticia fue confirmada por fuentes cercanas a Culto y por CinemaChile en redes sociales.
Un adiós desde París
Nacido en Santiago en 1941, Guzmán construyó su carrera artística en el extranjero. Colaboró con el Instituto Fílmico de la Universidad Católica y debutó en el cortometraje con “Viva la libertad” (1965), una animación que comparaba un zoológico con la cárcel. Su primer largometraje, “El primer año” (1972), retrató el inicio del gobierno de Salvador Allende y llamó la atención del cineasta francés Chris Marker, quien compró los derechos para exhibirlo en Francia y le entregó el material con el que luego rodaría su obra maestra: “La batalla de Chile” (1975-1979).
Ese documental de tres partes, filmado durante el exilio, narró el auge y derrocamiento de la Unidad Popular desde las calles y lo consagró como un referente mundial. Guzmán continuó trabajando en España y Francia, realizando títulos como “En nombre de Dios” (1987), sobre el rol de la Iglesia Católica en dictadura; “Chile, la memoria obstinada” (1997); “El caso Pinochet” (2001); y “Salvador Allende” (2004).
El legado de un documentalista incansable
En 1997 fundó el Festival Internacional de Documentales de Santiago (Fidocs), espacio clave para la no ficción, el cine experimental y el videoarte, que sigue vigente hoy. Pese a residir en París, Guzmán mantuvo el vínculo con el festival hasta que dejó la dirección en 2007. Su obra dio un giro poético con “Nostalgia de la luz” (2010), que vinculó a los astrónomos del Desierto de Atacama con los detenidos desaparecidos. La revista Sight & Sound la incluyó entre las 25 mejores películas de la historia.
Esa trilogía sobre la memoria territorial la completaron “El botón de nácar” (2015) —con la que ganó el Oso de Plata en Berlín— y “La cordillera de los sueños” (2019), ganadora del Goya a mejor película iberoamericana y del Ojo de Oro en Cannes. “Mi país imaginario” (2022), sobre el estallido social y la discusión constituyente, fue su despedida del cine.
En agosto de 2023 recibió el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales, convirtiéndose —junto a Raúl Ruiz— en el único cineasta en obtenerlo. No viajó a Chile para la ceremonia, aparentemente por su delicado estado de salud.
La memoria como bandera
En su última entrevista con Culto, en abril de 2024, Guzmán contó que había superado un ataque al corazón y dos operaciones complejas. Pese a su debilidad, confesó que quería volver a Chile para filmar: “El tema, que no te lo puedo decir todavía, es muy bueno”, adelantó. Ese proyecto no alcanzó a concretarse.
Con su partida, Chile pierde al cronista visual que transformó el documental en una herramienta para entender el pasado. La obra de Guzmán, marcada por la historia, la memoria y el paisaje, queda como un tesoro nacional que seguirá proyectándose en las pantallas de todo el mundo.
Con información de La Tercera · Culto