Cecilia Roth construyó a Moria Casán sin pedirle ayuda a la diva
La actriz encarna a Moria en la serie biográfica de Netflix y explica por qué prefirió no contactarla para preparar el personaje.
La serie Moria, de ocho episodios, se mantiene hace más de dos semanas entre los títulos más vistos de Netflix. La producción repasa la vida de la vedette argentina a lo largo de varias décadas y para eso convoca a tres actrices que la interpretan en distintas etapas: Sofía Gala Castiglione, Griselda Siciliani y Cecilia Roth. La propia Moria, que acaba de cumplir 80 años, participa como narradora y también aparece interpretándose a sí misma. Es ella la que suelta la frase con la que se presenta en la ficción: “Soy el Obelisco con tetas”.
Para Cecilia Roth, el proyecto significó un desafío inédito: después de más de cinco décadas de carrera, nunca había encarnado a un personaje real. “La decisión la tomé rápido, pero después dije: ¿en qué me metí?”, confiesa. La actriz describe el trabajo como “muy interno y de percepciones casi intuitivas”, y asegura que no le fue fácil encontrar “su espíritu, su vibra, su alma”.
Sin contacto con la diva
Roth ya conocía a Casán personalmente. En una oportunidad, cuando ambas tenían temporadas teatrales en Mar del Plata, la visitó en su casa y la vio “relajada, tranquila”, muy distinta de la imagen pública de gran diva que ha cultivado durante años. Ese recuerdo íntimo quedó guardado y sirvió como punto de partida para el personaje.
Moria fue productora de la serie y estuvo muy implicada en el proyecto, pero Roth descartó la posibilidad de recurrir a ella para preparar el papel. “No quería ponerle el compromiso de tener que trabajar para mí”, explica. La construcción del personaje fue un trabajo solitario, aunque acompañado por el texto, la narrativa y la mirada de Javier Van de Couter, quien encabeza creativamente la serie.
Las tres actrices que interpretan a la vedette no compartieron escenas entre ellas ni se vieron trabajar. Roth tampoco se miraba en el monitor. “No mirarlo me parece una forma de respeto”, sostiene. La excepción eran las escenas con la propia Moria, como la fiesta. Fuera de eso, la ausencia de Casán en el set contribuía a mantener la concentración en un rodaje que Roth define como “muy difícil, con una enorme concentración”.
La Moria que no tiene registro
A Roth le tocó interpretar a la protagonista en los dos últimos capítulos, que coinciden con uno de los momentos más turbulentos de su vida: los nueve días que pasó en prisión en Paraguay en diciembre de 2015. Casán estuvo en el penal de mujeres El Buen Pastor luego de que la justicia le otorgara prisión preventiva en una causa por el supuesto robo de unas joyas que le habría prestado un joyero para asistir a un evento en Luque en 2012.
Ese tramo de la historia fue un desafío especial porque, como dice Roth, no hay registro de esa Moria. “De todo lo demás hay registro, pero no tenemos un registro de Moria en la cárcel, de Moria charlando a solas con Sofía”, explica. La serie recrea además el ingreso al penal, donde Casán fue recibida con vítores por las reclusas.
Pese a la dificultad, Roth celebra el resultado: después de terminada la serie, vio los ocho capítulos y sostiene que fue “un trabajo tan difícil para las tres y para todos”. Moria completa ya está disponible en Netflix para Chile.
Con información de La Tercera · Culto