Kim Kardashian lleva el paddock de Singapur a la alfombra roja con Alaïa y Cavalli de archivo
Transparencias, rosa monocromático y un conjunto de seda de 2003: la empresaria marcó tendencia en el Gran Premio.
Kim Kardashian transformó el paddock del Gran Premio de Singapur en una pasarela durante el fin de semana. Acompañando al piloto británico Lewis Hamilton, la empresaria desplegó dos estilismos que combinaron moda de archivo con códigos de alta costura nocturna. No fue solo una aparición: fue una declaración de estilo que conectó el deporte motor con las lógicas de la alfombra roja.
Rosa chicle y transparencias: el look de clasificación firmado por Alaïa
Para la jornada de clasificación, Kardashian eligió un vestido rosa chicle semitransparente de cuello alto y silueta ceñida. La prenda pertenece a la colección primavera 2024 de Alaïa, diseñada por Pieter Mulier, y dejaba ver un body del mismo tono con corte alto en la cadera. La combinación mantuvo una paleta monocromática y puso el foco en las capas, una fórmula que la figura televisiva ha incorporado en sus apariciones en circuitos.
El vestido convirtió una pieza de pasarela en una elección funcional para el entorno nocturno de Singapur. La tela translúcida, el largo hasta los tobillos y el cuello cerrado contrastaron con la línea marcada del body, mientras el rosa saturado dio unidad al conjunto. La elección se inscribe en el trabajo de Mulier para Alaïa, caracterizado por construcciones próximas al cuerpo y materiales que enfatizan la silueta.
De 2003 al paddock: el conjunto de seda de Roberto Cavalli
Al día siguiente, Kardashian cambió la transparencia por una pieza del archivo de Roberto Cavalli. Eligió un conjunto de chifón de seda inspirado en el cheongsam, de la colección primavera 2003, compuesto por un top y una falda larga a juego. La parte superior, en rosa pálido con estampado de faisanes y flores, tenía cuello alto, cintura corseteada y una abertura central. La falda maxi replicaba el dibujo y prolongaba la verticalidad del estilismo.
Este segundo atuendo conectó la visita de Kardashian a Singapur con su interés por prendas de archivo, una práctica que ya es frecuente en la alfombra roja y que cada vez se ve más en apariciones públicas vinculadas al deporte. La referencia a 2003 no es casual: rescatar piezas de temporadas anteriores se ha convertido en una señal de estatus y conocimiento de moda.
El paddock como nuevo escenario de moda
La presencia de celebridades como Kim Kardashian en el paddock responde a una transformación progresiva de este espacio. Dejó de ser un área reservada exclusivamente al ámbito deportivo para convertirse en un escenario de visibilidad comparable a una alfombra roja. En este contexto, la moda funciona como un lenguaje paralelo al deportivo. Mientras la competición se concentra en la pista, el paddock se convierte en un lugar donde circulan significados relacionados con el estatus, el acceso y la exclusividad.
La sola presencia de una figura como Kardashian introduce una lógica distinta a la del espectador habitual: su paso por el lugar se documenta, se replica en medios y redes, y adquiere un valor informativo independiente del resultado deportivo del evento. Su estilismo en el paddock se articula alrededor de una idea clara: adaptar códigos de la moda nocturna y de la alfombra roja a un entorno asociado con la velocidad, la exposición y la cultura deportiva. En las distintas carreras, ha aparecido con propuestas que mantienen una línea común: prendas ajustadas, superficies lisas o translúcidas, escotes definidos y una paleta que alterna entre el rosa, el blanco, el negro y los estampados florales.
Los accesorios, como las gafas, cumplen una función práctica y visual: protegen del sol o de la iluminación intensa, pero también establecen una barrera entre ella y el entorno. El resultado combina sensualidad, referencias de moda nocturna y elementos de vestuario urbano. Kardashian no adopta literalmente la indumentaria deportiva del circuito; utiliza el paddock como escenario para trasladar una imagen basada en la silueta, el color, la transparencia y el glamour. En Chile, donde la Fórmula 1 no tiene circuito propio pero la cultura pop sigue cada movimiento de figuras globales, estas elecciones de vestuario marcan tendencias que después se replican en alfombras rojas locales y en el street style de eventos masivos.
Con información de Infobae Tendencias