OnlyFans vs Meta: creadoras acusan doble estándar con IA sexual
Muse, el asistente de Meta, conversa de forma explícita con adultos mientras creadoras reales denuncian censura en Instagram.
La inteligencia artificial de Meta, llamada Muse, lleva poco más de un mes en el mercado y ya suma más de cinco millones de descargas. El asistente puede organizar la agenda, responder correos y, si el usuario confirma ser mayor de edad, también mantener conversaciones eróticas. Pero mientras la empresa promociona esta herramienta, creadoras de contenido para adultos en OnlyFans aseguran que sus cuentas en Instagram siguen restringidas por mostrar lo mismo que Muse reproduce sin problemas.
La molestia de las creadoras de OnlyFans
Vanniall, una creadora radicada en Nueva York con más de 100 mil seguidores en Instagram, contó a Wired que su cuenta está restringida pese a no infringir ninguna norma. “No es justo que ellos puedan sacarle dinero a la gente con su agente de IA sexualmente activo, mientras no dejan que personas reales, adultas, tengan ningún tipo de sensualidad”, reclamó. La queja no es aislada: Jiz Lee, otra administradora de OnlyFans, dijo que Instagram le ha marcado publicaciones para eliminación en el pasado.
Las normas comunitarias de Meta prohíben en Instagram y Facebook el lenguaje explícito que describa genitales, estados de excitación o encuentros sexuales. Sin embargo, según documentó el sitio Mashable, Muse sí genera ese tipo de contenido en conversaciones privadas. Para Meta no hay contradicción: Tracy Clayton, vocera de la empresa, explicó a Wired que “una conversación privada y uno a uno entre un adulto y un agente de IA individualizado, en una plataforma restringida a mayores de 18 años, es muy distinta de la comercialización y promoción de servicios en una red social”.
Un reclamo que viene de antes
Jiz Lee señaló que buena parte de la censura actual a creadores se originó en la ley FOSTA-SESTA, firmada en 2018 durante el primer gobierno de Donald Trump. Esa normativa modificó las protecciones legales de las plataformas de internet en Estados Unidos, y sus efectos se sienten hasta hoy en las políticas de Meta. Lee también reclamó más transparencia sobre el entrenamiento de Muse: “Hemos sido lentos para reaccionar como industria”, admitió ante Wired, preguntándose si algún creador fue compensado por el uso de sus datos.
Tony Genius, otro creador de OnlyFans que también participa en películas para adultos, contó que en eventos de la industria las publicidades de agentes de IA suelen ser abucheadas. Le preocupa que el contenido generado íntegramente por inteligencia artificial termine desplazando a los intérpretes humanos. Genius cuestionó por qué Meta no abre un espacio equivalente para creadores reales: “Podría ser algo como Instacam”, propuso, en referencia a una versión de Instagram pensada para contenido adulto de personas verificadas.
Cómo funciona la verificación de edad
Para usar Muse, Meta exige fecha de nacimiento y bloquea el registro de menores. Además, cruza la información con cuentas vinculadas de Facebook o Instagram. Cuando no hay señales claras de que el usuario es adulto, la empresa pide verificar una tarjeta de crédito, aunque asegura que no guarda esos datos ni realiza ningún cobro. Muse genera texto explícito, pero no imágenes ni videos, a diferencia de otras herramientas de IA generativa que sí producen contenido visual sexual.
Daniel Roberts, vocero de Meta, justificó la política ante Wired: “Muse es una aplicación para personas mayores de 18 años que les permite tener conversaciones de adultos, si así lo eligen, usando una máquina virtual privada y segura a la que solo ellas acceden”. Agregó que la herramienta “no bloquea un comportamiento adulto legal”. Por ahora, Meta mantiene la distinción entre lo que permite en una conversación privada con su asistente y lo que prohíbe en las vidrieras públicas de Instagram y Facebook.
Con información de Infobae Tecno