La primera reunión en Dublín de los músicos que formarían una banda legendaria
En septiembre de 1976, Larry Mullen Jr., de 14, puso un aviso en su escuela de Dublín; la cita fue el sábado 25 en Rosemount Avenue.
La primera semana de septiembre de 1976, Larry Mullen Jr. volvió de vacaciones después de una gira nacional con la Post-Office-Workers Union Band. Tenía 14 años y había decidido armar su propia banda, con raíces rockeras y el punk como espejo. Su padre, Larry Mullen Sr., lo vio practicando solo en casa y le dijo: “Deberías meterte en una banda”. Después le aconsejó poner un aviso en el tablón de la escuela.
El aviso decía: “Baterista busca músicos para formar una banda. Contacten a Larry Mullen del 3er año”. No hubo respuestas inmediatas.
El profesor que conectó a los primeros músicos
Albert Bradshaw, profesor de música de Mount Temple Comprehensive, supo que Mullen estaba organizando algo y pensó de inmediato en Dave Evans. Dave no había visto el aviso; cuando Bradshaw le contó, fue a buscarlo y en un recreo le preguntó de qué trataba. Larry le respondió que era baterista y quería armar una banda de rock. Quedaron en juntarse el último sábado de septiembre en casa de Larry para conocerse y ver qué podían hacer.
Al principio no hubo mucho interés, así que Larry empujó las cosas y se acercó a Adam Clayton. Adam tenía dos años más, era alto y un look hippie: caftán, chaqueta de piel de Afganistán y gafas de sol. Parecía salido de una postal, tomaba café abiertamente en clases y trabajaba poco; tenía un bajo, pero no sabía con quién tocar. Aceptó sumarse y quedaron de juntarse ese último sábado del mes.
Paul Hewson no había visto la nota. Un amigo, Reggie Manuel, le contó que se estaba formando un grupo, y Paul le dijo a Larry que sabía tocar guitarra y cantar. En realidad, no sabía tocar ni cantar: apenas conocía un par de acordes que le había enseñado su hermano Norman en una guitarra vieja. Igual llegó a la primera reunión con presencia y ganas de comerse el mundo.
El sábado en Rosemount Avenue
Para Paul, el punk era la clave: había hecho el rock accesible para chicos como él, que se sentían torpes y perdidos en el mundo suburbano. “Cualquiera puede hacerlo”, pensó camino a la casa de Larry. Esa era la mejor noticia que había escuchado en años.
El sábado 25 de septiembre de 1976 se concretó la cita en el número 60 de Rosemount Avenue, Dublín, Irlanda. Dave llegó con su hermano Dik y una guitarra eléctrica hecha en casa, amarilla y con forma de cisne, aunque con problemas de sonido. En la parada de autobuses de Artane se juntaron con Adam, que llevaba gafas de sol, su amplificador y el bajo envuelto en una bolsa de basura. Mientras caminaban, Adam hablaba de rock, contratos y sesiones.
Adentro todo fue confuso. El aviso pedía un guitarrista y aparecieron varios: Paul llegó con Ivan McCormick, otro alumno de Mount Temple. Ninguno quería ser vocalista. Apenas se conocían, pero esa tarde quedó plantada la semilla de la banda que, según la historia, terminaría conquistando el mundo musical; el episodio no tiene relación directa con Chile, pero explica cómo un aviso escolar y un poco de empuje pueden cambiar la historia del rock.
Con información de La Tercera · Culto