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El magazine de la cultura pop chilena Santiago Fri 25 Sep 2026
Música

Paul McCartney conoció a Linda Eastman en un club londinense en 1967

El 17 de mayo de 1967, un encuentro fortuito en el Bag O'Nails derivó en una de las parejas más icónicas del rock.

Paul McCartney conoció a Linda Eastman en un club londinense en 1967
Vía La Tercera · Culto

Faltaban días para que Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band viera la luz en el Reino Unido, y Paul McCartney quería salir a relajarse. Su novia, Jane Asher, estaba fuera del país, así que el músico se dirigió al Bag O’Nails, un club londinense habitual de la escena pop. Esa noche, el show era de Georgie Fame and the Blue Flames.

Allí, Paul se encontró con los integrantes de The Animals, que estaban acompañando a una amiga llegada desde Nueva York. Se llamaba Linda Eastman, era fotógrafa freelance y tenía 25 años. Tenía una hija pequeña y un divorcio a cuestas, pero nada de eso pareció importarle a Paul, que estaba más interesado en escuchar “A Whiter Shade of Pale” de Procol Harum y discutir su letra.

Sin embargo, Linda no era una simple espectadora. Después del encuentro, logró que su trabajo llamara la atención: pidió una reunión con Brian Epstein, manager de los Beatles, y aunque no la atendió directamente, sí lo hizo su asistente Peter Brown, quien quedó impresionado por sus fotos y la incluyó en la exclusiva sesión fotográfica para el nuevo álbum. Esa sesión se realizó en la casa de Brian, en Chapel Street, y Linda aprovechó al máximo: obtuvo tomas íntimas de los cuatro músicos, e incluso logró que John Lennon y Paul se dieran la mano mientras posaban. Una imagen la muestra arrodillada frente a Paul, con una actitud que ya dejaba ver algo más que profesionalismo.

De hecho, antes de irse, Linda le pidió a alguien el número de teléfono de Paul y lo llamó la noche siguiente. Pero él se había ido a Cheshire con su padre, así que no hubo respuesta. Ella regresó a Nueva York y la historia parecía terminar.

El reencuentro en Nueva York

Un año después, en mayo de 1968, los Beatles volvieron de su viaje a la India y presentaron en Nueva York su nueva compañía, Apple Records. Paul estaba melancólico: su relación con Jane Asher había terminado y no estaba en su mejor momento. En esa conferencia de prensa apareció Linda, que había seguido su carrera y acababa de convertirse en la primera mujer en fotografiar la portada de Rolling Stone, con un retrato de Eric Clapton.

Paul la reconoció y retomaron la conversación que habían dejado once meses antes, junto a esa chimenea en la casa de Brian Epstein. Cuando llegó la hora de partir, Paul le pidió su número de teléfono. Linda no tenía papel a mano, así que lo garabateó en la parte de atrás de un cheque en blanco. Luego, Paul la invitó a acompañarlo en la limusina hasta el aeropuerto, y de ahí nació una conexión que los llevó a reencontrarse un mes después en Los Ángeles, donde compartieron charlas, algo de marihuana y una visita al Whisky A Go-Go.

La relación terminó por consolidarse, y aunque Paul tuvo un breve romance con otra persona después, esta historia se convirtió en una de las más conocidas del rock. Para los chilenos que aman la historia de los Beatles, es una anécdota que confirma el mito: a veces el amor aparece cuando menos se espera, incluso en un club londinense. Y aunque no tiene un vínculo directo con Chile, es parte de la memoria cultural que llega a todos los rincones.

Con información de La Tercera · Culto

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