Saltar al contenido
El magazine de la cultura pop chilena Santiago Fri 18 Sep 2026
Cine y Streaming

Fito Páez muestra su lado más frágil en documental de Netflix

El argentino abre su intimidad tras el accidente en Madrid y repasa su vida en un trabajo dirigido por Matías Gueilburt.

Fito Páez muestra su lado más frágil en documental de Netflix
Vía La Tercera · Culto

Ya está disponible en Netflix El mundo cabe en una canción, el documental que sigue a Fito Páez en los meses posteriores a la caída que sufrió en septiembre de 2024 en Madrid. El argentino Matías Gueilburt dirige un retrato de dos caras: la rutina de ensayos y hoteles, y los recuerdos que el propio músico reconstruye frente a cámara. A ratos íntimo, a ratos mitológico, el filme promete más verdad que los típicos documentales de rock, y en buena medida lo cumple.

La recuperación que nadie esperaba ver

El 1 de septiembre de 2024, Páez se cayó de una escalera en Madrid. En el documental se ve cómo lo vive su entonces pareja, la actriz Eugenia Kolodziej, y el mismo músico reconoce que sintió que se moría. “El dolor era tal que dije bueno, hasta acá llegué”, cuenta. La cámara lo acompaña en la clínica Ruber Internacional, donde recibe visitas de su círculo más cercano, como Carlos Vandera. Incluso se muestra a Páez mirando en la tele cómo informan de su propio accidente, todo musicalizado con Tumbas de la gloria.

Ese momento al borde de la muerte lo lleva a repasar su infancia en Rosario: las visitas al cementerio con su padre para dejarle flores a su madre, la vida con su abuela y su tía –asesinadas años después– y la figura paterna que lo introdujo a la música. Su papá, director general de gobierno municipal, tenía una colección de discos que iba desde Gershwin hasta Tom Jobim y Horacio Salgán. Esos fragmentos familiares se mezclan con los ensayos de la gira 4030 y la primera vez que, post accidente, se sienta al piano para tocar Del 63 y comprobar cómo responden sus manos. Es una vulnerabilidad que pocas veces se ve en un artista de su calibre.

De Rosario a Abbey Road, pasando por Chile

El documental no solo muestra el presente. Páez recuerda el impacto de ver en vivo a Charly García (con La Máquina de Hacer Pájaros) y a Luis Alberto Spinetta (con Invisible) con semanas de diferencia. También su mudanza a Buenos Aires, su entrada a la banda de Charly –dice que escuchar Clics Modernos fue “un antes y un después”–, los romances con Fabiana Cantilo y Cecilia Roth, y el abuso del alcohol durante el éxito arrollador de El amor después del amor. “Nadie está preparado para eso”, confiesa.

Para los chilenos hay un detalle que no pasa piola: aparece material de archivo de una visita a Chile, donde Páez toca y explica la historia de 11 y 6 en el programa De Pé a Pá, de Pedro Carcuro. Además, se ve al músico con sus hijos, Martín y Margarita –a quien le dedicó la canción Yo te amo de 2013–, con imágenes caseras que los muestran de niños junto a su padre. El cierre lo pone una charla en la Universidad de Berklee (en español) y los ensayos previos a su sesión Tiny Desk, que grabó con fiebre pero logró sacar adelante.

Un retrato clásico con acceso total

Con casi dos horas de duración, El mundo cabe en una canción logra lo que promete: mostrar cosas reales. Su mayor virtud es el acceso sin filtro a la intimidad de Páez, sobre todo en los momentos de recuperación y en los ensayos, donde se le ve exigente y teatral con sus músicos. Pero no inventa el formato: es un documental clásico en su estructura, con archivo, entrevistas y cronología. Sirve tanto para fans que quieran ver al mito como para quienes busquen al tipo que se cayó de una escalera y siguió tocando.

Con información de La Tercera · Culto

Compartir
En contexto

Más sobre netflix

Abrir dossier

Cine y Streaming

Música

Entretenimiento

Escríbenos

Te respondemos al correo que dejes.