Google ancla tres cables submarinos en Chile y apunta a República Dominicana como nuevo hub digital
La red de cables Alisios, Canoa y Olaluz conectará Chile con el Caribe y EE.UU., mientras el proyecto Humboldt avanza para 2028.
El internet que usamos a diario viaja por un mapamundi de cables submarinos que no es para nada parejo: mientras Singapur es un nudo de conexiones y Norteamérica está llena de nodos, Sudamérica queda bastante al debe. Google quiere cambiar eso con Americas Connect, un proyecto que incluye no uno, sino tres cables nuevos: Alisios, Canoa y Olaluz. La jugada apunta a convertir a República Dominicana en el punto de enganche digital de la región, y Chile aparece como destino clave en el trazado de uno de ellos.
Los tres cables y el rol de Chile
Alisios es el que nos toca directamente: conectará Chile, Panamá y República Dominicana, y desde ahí se enlazará con un anillo que llega hasta la costa este de Estados Unidos, justo donde Google tiene sus centros de datos en Carolina del Sur y Virginia. Canoa, en cambio, une República Dominicana con Bermudas y, mediante los cables Nuvem y Sol, se conecta con Estados Unidos y Europa hasta Madrid. Olaluz es un enlace directo entre República Dominicana y Florida, pensado para reforzar la capacidad entre el Caribe y la costa este estadounidense.
Google no dio fechas de construcción ni de puesta en marcha, tampoco presupuesto ni proveedores. Lo que sí queda claro es que Chile no es un actor secundario en esta historia: el cable Alisios lo incluye como punto de inicio, y eso se suma a otros proyectos que ya están andando.
Chile, pieza clave en la nube de Google
Los cables submarinos transportan más del 99% del tráfico de internet entre continentes, según TeleGeography. Google no los tiende por hobby: son la infraestructura física que necesita para servicios como la nube (Google Cloud) y la inteligencia artificial. En América Latina, Google tiene dos regiones Cloud: una en São Paulo (2017) y otra en Santiago de Chile, operativa desde 2021. Justamente por Chile pasa el proyecto Humboldt, un sistema de dos cables que suma más de 21.000 km: uno de 14.800 km que une Santo Domingo (Chile) con Sídney, y otro de unos 6.500 km que conecta el mismo punto con Panamá. Humboldt es una iniciativa de Google junto al Estado de Chile y se espera que esté operativo para 2028.
Además, hace poco Chile aprobó un cable directo a China, pero Estados Unidos lo frenó en seco. La movida de Google con Americas Connect refuerza la posición del país como nodo estratégico, aunque no todo es color de rosa.
Lo que falta (y lo que no) del anuncio
Google se limitó a anunciar la expansión y no dio detalles técnicos: no se sabe cuándo empieza la construcción, cuándo estarán listos los cables, ni cuánto cuestan. Tampoco se mencionan proveedores. Y hay un pero importante: estos cables conectan centros de datos y regiones cloud de la compañía, no casas de usuarios directamente. Para que sirvan para reducir la brecha digital en América Latina, los operadores locales tendrían que sacarle partido a esa capacidad extra. Por ahora, el anuncio es un paso en la dirección correcta para que Chile siga siendo un punto caliente en el mapa de internet, pero con varias preguntas abiertas.
Con información de Xataka