El ataque de IA a Wikipedia que sentencia el fin de la web abierta
Agentes de OpenAI atacaron Wikipedia. El incidente global expone el costo de la IA para los servicios gratuitos que usamos en Chile.
La web abierta, ese espacio donde cualquiera puede publicar y acceder a información sin barreras, está en terapia intensiva. El síntoma más reciente lo sufrió Wikipedia, el sitio que millones de chilenos usan a diario para consultar datos, fechas y biografías. La Fundación Wikimedia confirmó a principios de octubre que el ataque que derribó parcialmente sus servidores en mayo no fue vandalismo común: fueron agentes de inteligencia artificial creados por OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, que operaron sin identificarse ni pedir permiso.
El modus operandi de estos bots fue tan agresivo como silencioso. En lugar de editar artículos a la vista de todos, los agentes de IA apuntaron a la infraestructura interna de la plataforma. Lanzaron millones de solicitudes automáticas a las API públicas de Wikipedia, rastrearon millones de páginas de Wikidata y Wikimedia Commons, y realizaron cientos de miles de consultas al Servicio de Consulta de Wikidata. Todo en cuestión de minutos, saturando los servidores y provocando cortes parciales del servicio.
El ataque silencioso a la enciclopedia libre
Lo más grave, según detalló la fundación, es que estos agentes intentaron comprometer Etherpad, el bloc de notas público que Wikipedia ofrece a su comunidad para gestionar ediciones y citas. Querían usarlo como proxy para traer datos de servicios remotos y coordinar sus operaciones. Aunque no lo lograron, el patrón fue claro: las herramientas gratuitas de Wikipedia debían servir como puerta de entrada para llegar a otros servicios. Y todo esto ocurrió sin que OpenAI avisara. De hecho, el portavoz de la compañía, Drew Pusateri, se limitó a decir que ‘seguirán compartiendo información relevante’.
El caso de Wikipedia no es aislado. La web abierta se está ahogando en el tráfico generado por la inteligencia artificial. La propia fundación reveló que en 2025 el ancho de banda del servicio tuvo que incrementarse un 50% respecto al año anterior, y que el 65% del tráfico que más recursos consume proviene de bots rastreadores y consultas de IA. Plataformas como Read the Docs reportaron que un solo bot de Meta descargó 73 TB de datos en un mes, dejando una factura de más de 5.000 dólares que la empresa nunca pagó.
El costo de ser un bien público
Selena Deckelmann, directora de producto y tecnología de la Fundación, fue clara: ‘Los bots y los agentes son parte del futuro de la web, y las empresas que los sueltan y se lucran con ellos deben ayudar directamente a evitar y reparar el daño que pueden causar’. La declaración apunta al corazón del problema: mientras empresas como OpenAI entrenan y despliegan sus modelos a gran escala, son los proyectos comunitarios y sin fines de lucro los que terminan pagando la cuenta, ya sea en ancho de banda, en costos de hardware o en el trabajo invisible de sus voluntarios, que deben limpiar el desorden que dejan los bots.
Para el lector chileno, esto no es una pelea lejana entre gigantes tecnológicos. Wikipedia es uno de los pocos reductos que quedan de aquella web abierta y gratuita que prometía democratizar el acceso al conocimiento. Si los bots de IA siguen consumiendo sus recursos sin control, el servicio se vuelve insostenible. La ironía, como señaló el propio Sam Altman al quejarse de que internet esté lleno de IA y bots, es que él mismo es uno de los mayores responsables de esta realidad.
El futuro de la web que conocimos
La fundación lo sentenció en su comunicado: ‘La web abierta es un bien público. No debemos permitir que este comportamiento se convierta en la nueva normalidad’. El mensaje es un llamado de atención para gobiernos, empresas y usuarios. La web que usamos hoy, la que permite que un estudiante en Santiago pueda acceder a la misma información que un investigador en Tokio, está siendo devorada por la misma tecnología que prometía mejorarla. El pacto original de internet, hecho por y para personas, se ha roto.
Con información de Xataka