Tragic Kingdom: cómo un disco rescató a No Doubt del fracaso y conquistó el mundo
El tercer álbum de la banda californiana pasó de ser un proyecto rechazado a vender 17 millones de copias y marcar los años 90.
El 10 de octubre de 1995, No Doubt publicó Tragic Kingdom, el disco que transformó su historia. Lo que comenzó como un proyecto a punto de fracasar terminó convirtiendo a Gwen Stefani en un ícono del rock alternativo y vendiendo 17 millones de copias en todo el mundo.
Antes del éxito: cuando nadie apostaba por ellos
Antes de Tragic Kingdom, No Doubt era una banda en problemas. Su álbum debut de 1992 apenas vendió 30 mil copias, y un programador de la radio KROQ resumió la situación con una frase lapidaria: “Se necesita un acto de Dios para que esta banda suene en la radio”. Para rematarla, la discográfica rechazó el material que preparaban para su segundo disco en 1993. La presión provocó la salida de Eric Stefani, hermano de Gwen y principal compositor, quien se fue a trabajar en la animación de Los Simpson.
El giro: control creativo y un disco independiente
Sin su compositor estrella, la banda tomó las riendas. Publicaron The Beacon Street Collection en 1995, un disco que vendió cerca de 100 mil copias y logró recuperar la confianza de su sello, Interscope. Con ese envión, entraron a grabar Tragic Kingdom en once estudios de Los Ángeles, bajo la producción de Matthew Wilder. El resultado fue una mezcla de ska punk, new wave y pop con metales y melodías pegadizas.
Un fenómeno tardío que dominó las listas
El disco tardó en despegar, pero cuando lo hizo fue imparable. En diciembre de 1996 alcanzó el primer puesto del Billboard 200 y se mantuvo nueve semanas no consecutivas en la cima. Tragic Kingdom superó los 17 millones de copias, fue certificado diamante en Estados Unidos y Canadá, y recibió nominaciones al Grammy en las categorías de Mejor Artista Nuevo y Mejor Álbum de Rock. Canciones como Just a Girl, Spiderwebs y Don’t Speak se convirtieron en himnos generacionales. En 2003, Rolling Stone lo incluyó en su lista de los 500 mejores discos de la historia.
Aunque la banda es californiana y el hecho ocurrió fuera de Chile, la influencia de Tragic Kingdom cruzó fronteras. El disco se convirtió en un clásico que sonó con fuerza en el país, marcando a toda una generación de fanáticos del rock alternativo y del resurgimiento del ska noventero. El álbum no solo salvó a No Doubt del fracaso, sino que definió el sonido de una década.
Con información de Radio Concierto