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El magazine de la cultura pop chilena Santiago Jue 5 Nov 2026
Música

The River: la historia del disco doble que llevó a Springsteen a los estadios

Tras un receso forzado de tres años, Bruce Springsteen y la E Street Band grabaron 65 canciones para un álbum que cambió su carrera.

The River: la historia del disco doble que llevó a Springsteen a los estadios
Foto: Raph_PH / Wikimedia Commons (CC BY 4.0) · Fuente

Después de tres años en pausa por problemas legales, Bruce Springsteen no quería perder más tiempo. Apenas cuatro meses después de cerrar la gira de 1979, reunió a la E Street Band en los estudios Power Station de Nueva York. Su objetivo era capturar la energía de sus shows en vivo y, de paso, mostrar dos caras opuestas: la fiesta directa que prendía al público y las historias sombrías sobre la vida adulta.

65 canciones y una cinta que duró cuatro días

Bajo la coproducción de Steven Van Zandt, la creatividad se desbordó. Springsteen, fiel a su costumbre, compuso y ensayó mucho más de lo necesario. En octubre de 1979, después de tocar en los conciertos benéficos No Nukes, entregó a Columbia Records una cinta maestra de diez canciones titulada The Ties That Bind. Pero se arrepintió casi de inmediato: retiró el máster apenas cuatro días después, convencido de que no reflejaba lo que la banda podía dar.

Volvió a encerrarse en el estudio hasta mayo de 1980. En total, se registraron o probaron cerca de 65 composiciones. Algunas fueron cedidas a Gary “U.S.” Bonds para su disco Dedication. Otras, como “Cindy”, “Be True” y “Loose Ends”, quedaron fuera y después aparecieron en cajas como Tracks y la reedición de 2015. El corte final fueron veinte canciones repartidas en dos vinilos, bautizados con el nombre del tema que cerraba el segundo lado: The River.

De la garra del garage rock a la desolación

Muchos álbumes dobles fracasan por pretensiosos, pero The River encontró su fuerza en la variedad. Arranca con cuatro canciones de ritmo acelerado, incluyendo la aspereza garajera de “Crush on You”. En el otro extremo, el disco deja espacio para gemas de vulnerabilidad como “Point Blank”, “Stolen Car” y la monumental “Drive All Night”. Esa mezcla resume la filosofía de Springsteen: el mundo laboral y cotidiano puede ser injusto, pero el baile y la celebración colectiva son herramientas de supervivencia.

El salto a la cima y la conquista global

Hasta ese momento, Springsteen tenía un seguimiento de culto, pero sus sencillos no entraban al Top 20 de Estados Unidos. Todo cambió cuando “Hungry Heart” llegó al puesto 5 del Billboard Hot 100. “Fade Away” alcanzó el 20. The River se convirtió en su primer disco en llegar al número 1 del Billboard 200 y le abrió las puertas de las listas en Canadá y Europa. La demanda lo obligó a dejar los teatros pequeños y pasar a recintos grandes: empezó una gira histórica por arenas norteamericanas y cruzó el Atlántico para una extensa expedición europea que duró hasta septiembre de 1981.

A 46 años de su estreno, The River sigue siendo el mapa sonoro de un artista que aprendió a nadar en aguas turbulentas antes de reclamar el trono mundial del rock. En Chile, el disco marcó a generaciones de fanáticos que crecieron con esas canciones en vinilos pirateados o en radios universitarias, y su legado sigue vigente cada vez que un músico local se enfrenta a la decisión de grabar un doble.

Con información de Radio Futuro

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