Mezzosoprano gabonesa estrena Carmen en el Teatro Municipal de Santiago
Adriana Bignagni, que llegó a la ópera por casualidad, debuta como Carmen en el Municipal este martes 6.
El próximo martes 6, la mezzosoprano Adriana Bignagni Lesca se subirá al escenario del Teatro Municipal de Santiago para encarnar a Carmen, la célebre ópera de Georges Bizet. La artista nacida en Gabón, que ha cantado en la Ópera de París, el Liceu de Barcelona y la Ópera de Hamburgo, debuta en Chile con una puesta en escena de Rodrigo Navarrete de estética almodovariana. La dirección musical recae en José Miguel Pérez-Sierra y el chileno Christian Lorca, al frente de la Orquesta Filarmónica de Santiago.
De Gabón a la ópera
La historia de Bignagni arrancó lejos de los escenarios europeos. Con 19 años llegó a Francia desde Gabón para estudiar piano, tras haber fundado un coro infantil en Libreville. En el Conservatorio de Bordeaux, el director le dijo que ya era muy tarde para perfeccionarse en el instrumento, pero la fuerza de su voz lo llevó a sugerirle una audición de canto lírico. “La gente cantaba gritando. ¡Dios mío! ¿Qué es esto? Me dije: ¡Entré a un manicomio!”, recuerda entre risas.
En esa audición, tras cantar con los ojos cerrados, los profesores sonrieron. Un compañero le había advertido que lo suyo era “cualquier cosa” y que jamás la aceptarían: “Esto no es Star Academy”. El conservatorio la aceptó a ella y rechazó a aquel muchacho. “El destino. La vida también”, reflexiona.
Desde entonces, la mezzosoprano ha forjado una trayectoria premiada, con presentaciones en los principales teatros de Europa. Fue la primera cantante de África Central en actuar en la Ópera de París. La crítica destaca la amplitud y profundidad de su voz y su gran presencia escénica.
Carmen, libertad y violencia
Para Bignagni, Carmen es un personaje que encarna la libertad. “Carmen define realmente lo que es la libertad, y es la vida”, asegura. También ve en la obra de Bizet una reflexión sobre la violencia de género: “La violencia que vive Carmen es una historia que se repite hasta el infinito: el feminicidio”. Y analiza la relación con Don José: “No supo domarla, no supo comprender quién es realmente Carmen. Y como no puede comprenderla, se vuelve violento”.
La artista destaca la escena en que Don José le muestra la flor que ha guardado. “Él quiere poseer aquello que ella le ofreció. Esa flor es Carmen. Carmen es la vida. Y la vida no se puede atrapar”, explica. También reconoce que aprende del personaje: “A veces estoy celosa de Carmen. Ella tiene una confianza en sí misma que a veces yo no tengo”.
Raíces y destino
Su vínculo con la música viene de cuna. “Aprendí a caminar gracias a la música. Mi bisabuela cantaba una canción que llamábamos Ta Kili y yo empecé a dar mis primeros pasos”, cuenta. Esa mezcla de tradiciones africanas y formación clásica atraviesa su identidad artística. El martes 6, Santiago podrá conocerla en el rol que ella define como “la vida”. Será su debut en un escenario chileno, y con Carmen, una historia que, en sus palabras, habla de libertad y de una flor que no se puede atrapar.
Con información de La Tercera · Culto