Gibson lanza guitarra coleccionable de Gustavo Cerati: solo 60 unidades en el mundo
La firma estadounidense replica la ES-335 de 1965 que el músico usó en el Unplugged, Bocanada y la despedida de Soda Stereo.
La huella de Gustavo Cerati en la música latinoamericana sigue cruzando fronteras. Esta vez desde la industria anglosajona: Gibson Custom, la división de lujo del fabricante de guitarras, anunció el lanzamiento de la Gustavo Cerati ES-335, una réplica exacta del instrumento que acompañó al argentino en sus momentos más icónicos. Según reveló Billboard en exclusiva, se trata de una serie de colección ultraexclusiva de la que solo se fabricarán 60 unidades para todo el mundo.
Para los fans chilenos, la noticia tiene un peso especial. Cerati y Soda Stereo marcaron a generaciones enteras en el país, y esta guitarra fue testigo de los conciertos que dieron en Santiago durante la gira de despedida (1997) y el reencuentro Me Verás Volver (2007). Sin embargo, conseguir una de estas piezas no será fácil: estarán disponibles únicamente a través de la tienda Gibson Garage en Miami, ya sea en compras presenciales o por teléfono. No hay señales de una distribución online ni en otros países.
El instrumento de los momentos clave
La base del modelo es la Gibson ES-335 TD de 1965 que Cerati compró a mediados de los 90 en la mítica tienda Rudy’s Music de Nueva York. Para entonces, la guitarra ya tenía modificaciones: un segundo golpeador, un protector trasero de cuero y un sistema de trémolo Bigsby. Así, tal cual, fue la que lució en los hitos que definieron el rock en español.
Esa ES-335 apareció en el MTV Unplugged de Soda Stereo en 1996 (el de “Comfort y música para volar”), en la gira El Último Concierto de 1997, y fue el instrumento insignia de la etapa solista de Cerati durante Bocanada (1999). También la usó en el tour de reencuentro Me Verás Volver (2007) y en su colaboración con Shakira en el festival Live Earth ese mismo año. En cada uno de esos escenarios, la guitarra cargaba décadas de historia sonora.
Un tributo firmado por el Murphy Lab
La recreación estuvo a cargo del Murphy Lab, el taller especializado de Gibson que se dedica a reproducir el desgaste natural de los instrumentos. Para esta edición, trabajaron minuciosamente en copiar las marcas, la pátina y el deterioro acumulado por la guitarra original después de años de conciertos. Desde la compañía catalogaron el proyecto como “una oportunidad única de adquirir uno de los instrumentos Gibson Custom más culturalmente significativos jamás producidos”.
El homenaje llega en un momento en que el legado de Cerati y Soda Stereo sigue vigente. Hace poco, Billboard ubicó a la banda en el número uno de las mejores de rock en español de todos los tiempos. Con esta guitarra, Gibson sella —literalmente— la inmortalidad de un sonido y una estética que moldearon para siempre a la música latina. Los coleccionistas chilenos tendrán que armarse de paciencia o de un vuelo a Miami si quieren tener una en sus manos.
Con información de Radio Concierto