Resident Evil Noche Cero revive el survival horror en una era de miedos nuevos
La franquicia nacida como videojuego en 1996 vuelve al cine cuando el terror ya no necesita monstruos: también vive en la mente.
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Durante los últimos años, el terror dejó de ser solo un género de sustos. Películas como Get Out, Hereditary y Midsommar usan el miedo para hablar de trauma, duelo, ansiedad, relaciones familiares y tensiones sociales. Ese miedo aparece en situaciones cotidianas, en los vínculos humanos o dentro de la propia mente. Puede estar en una relación, en una conversación o en una decisión diaria.
Del susto al malestar
Ese giro no hace que el terror sea menos intenso. Al contrario, lo vuelve más incómodo, porque toca temas que no se resuelven con un grito. No se trata de un simple salto de silla, sino de una inquietud que se queda rondando.
El regreso del survival horror
Para entender este momento hay que mirar a Resident Evil. La saga nació en 1996 como un videojuego de Capcom para PlayStation y se convirtió en referencia del survival horror, un subgénero construido sobre la exploración, la supervivencia, la escasez de recursos y la tensión constante. El jugador no recibe todo en bandeja: debe gestionar recursos y decidir cuándo huir o enfrentar. Esa mecánica de tensión es la base del género.
Ese éxito se expandió durante tres décadas hacia nuevos videojuegos, películas y series. La primera película llegó en 2002 con Milla Jovovich a la cabeza de una saga. Ahora, la nueva película de Cregger, Resident Evil: Noche Cero, vuelve a llevar el universo a la pantalla grande, conectando la nostalgia de los seguidores históricos con una generación que recién lo conoce.
El terror como fenómeno cultural
El género también mutó en su impacto. Weapons recaudó cerca de 270 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de unos 38 millones, una prueba de que el público sigue respondiendo al terror. Las redes sociales amplifican ese efecto: convierten las películas en objeto de teorías, debates y recomendaciones que se extienden mucho más allá de la sala de cine.
¿Qué caracteriza esta nueva etapa?
El terror contemporáneo busca un punto medio entre la nostalgia y la innovación. Recupera franquicias y personajes conocidos, pero también explora miedos nuevos: ansiedad, aislamiento, violencia, relaciones sociales, cambios tecnológicos. En ese sentido, el género funciona como un espejo de cada época. El terror actual interpela a una audiencia que busca historias que resuenen con su propia experiencia.
Los monstruos pueden cambiar, pero detrás de ellos permanecen temores profundamente humanos: perder el control, quedarse solo, enfrentarse a algo que no se comprende. Resident Evil: Noche Cero llega en ese cruce entre pasado y presente, con una franquicia que vuelve a sus raíces mientras una nueva generación descubre qué significa tener miedo. Habrá que ver cómo aterriza en las salas chilenas, pero el terror ya encontró otras formas de asustarnos.
Con información de FayerWayer