Cirque du Soleil vuelve a Chile en enero con un Alegría renovado
El clásico show se reestrena en Santiago tras 18 años, con nuevas acrobacias, vestuario y escenografía.
Cirque du Soleil traerá de vuelta a Chile una de sus producciones más emblemáticas: Alegría. El espectáculo se presentará en Santiago entre el 6 y el 31 de enero de 2027, luego de una gira que comenzó en São Paulo e incluyó una escala en Curitiba, Brasil. La versión original se despidió en 2013, pero la compañía decidió reconstruir el montaje manteniendo su esencia.
Un remake sobre el escenario
Francis Jalbert, gerente de comunicaciones del espectáculo, explicó que el proyecto nació como un desafío artístico tras el cierre de la producción anterior. “Decidimos darnos el desafío creativo de reinventar completamente el show”, señaló en conversación con Sofía Antequera, de Radio Conecto. La compañía conservó la historia, la música y el universo visual, pero renovó las acrobacias, el vestuario, la iluminación y la escenografía. “Es un show completamente nuevo que ha mantenido el ADN de la producción original. Es un poco como un remake en la industria del cine aplicado a la fórmula del Cirque du Soleil”, explicó Jalbert.
La artista que empezó a los 11 años
Oyuna, artista de contorsión de origen mongol, tiene una historia particular con Alegría. Comenzó a practicar contorsión a los seis años en Mongolia, audicionó para Cirque du Soleil a los diez e ingresó a la compañía un año después. Hoy acumula 21 años de trayectoria en gira y participa en su cuarta producción. Además, estuvo en Chile hace 18 años, cuando se presentó la versión original del espectáculo. “Como adulta te sientes más presente, enfocada y conectada con el público. Además, aprendí a escuchar a mi cuerpo”, reflexionó. En el montaje original realizaba una rutina de contorsión en dúo; ahora presenta un número de equilibrio sobre bastones combinado con contorsión.
Una comunidad de 25 nacionalidades
Detrás de las funciones hay un equipo de 25 países que hablan 14 idiomas. La rutina incluye funciones de miércoles a domingo, con hasta dos o tres presentaciones diarias durante los fines de semana. Los lunes y martes se destinan al descanso y a conocer las ciudades que visitan. Oyuna destacó las diferencias culturales entre los públicos: en Japón el silencio es una muestra de respeto, mientras que en España las reacciones son más ruidosas. Para Jalbert, la clave del espectáculo es su capacidad de conectar sin depender del lenguaje. “Ves cosas que no creías posibles sin efectos especiales, todo es real”, afirmó. Oyuna coincidió: “Todo es en vivo: la música, los músicos, los acróbatas. Es algo muy auténtico”.
Las entradas para las funciones en Santiago ya están disponibles. La producción llega después de 18 años y promete una experiencia renovada para el público chileno.
Con información de Radio Concierto