A 38 años del quiebre de The Smiths: la historia tras el fin de una banda de culto
Morrissey y Johnny Marr chocaron por visiones musicales; el grupo se disolvió en 1987 tras solo cinco años de trayectoria.
En 1987, el rock alternativo perdió a una de sus formaciones más influyentes. Morrissey anunció su salida de The Smiths, cerrando definitivamente el capítulo de una banda que, en apenas un lustro, se convirtió en referente global. Desde su fundación en Manchester en 1982, el grupo construyó un catálogo intachable gracias a la química entre la pluma ácida y poética de Morrissey y las guitarras rítmicas y virtuosas de Johnny Marr. Himnos como «There Is a Light That Never Goes Out», «How Soon Is Now?» y «This Charming Man» marcaron a toda una generación.
El desgaste de la convivencia y el choque de visiones
A pesar del éxito arrollador y la popularidad en ascenso, los cimientos internos comenzaron a resquebrajarse. La convivencia entre las dos fuerzas rectoras del grupo se erosionó por el ritmo incesante de las giras, la presión de la prensa británica y una sobrecarga de trabajo evidente. A eso se sumó un distanciamiento artístico insalvable: mientras Marr buscaba expandir las fronteras sonoras de la banda y experimentar con nuevas corrientes, Morrissey prefería mantenerse fiel a una estructura más tradicional. Esa colisión de horizontes transformó el ambiente de trabajo en un callejón sin salida. «La dinámica de la banda había cambiado, y simplemente no era sostenible continuar», reflexionó Johnny Marr tiempo después.
‘Strangeways, Here We Come’ y el epitafio de una era
La disolución se materializó justo cuando estrenaban su cuarto álbum de estudio, Strangeways, Here We Come. Lo que debía ser la coronación de su madurez sonora terminó siendo su trabajo póstumo. La partida de Marr y la posterior renuncia irrevocable de Morrissey marcaron el final. Con la disolución consumada, cada integrante tomó rumbos divergentes. Sin embargo, los cinco años de vida de The Smiths bastaron para redefinir el pop de guitarras independiente. Dejaron un vacío que ninguna reunión o proyecto posterior pudo llenar. En Chile, la banda mantiene un estatus de culto entre los amantes del rock alternativo, aunque nunca tuvieron una presencia local masiva. Su legado sigue vigente en colecciones de vinilos y playlists de quienes redescubren cada cierto tiempo esas guitarras y letras que marcaron los ochenta.
Con información de Radio Futuro