Saltar al contenido
El magazine de la cultura pop chilena Santiago Thu 24 Sep 2026
Influencers

En China los padres helicóptero cambian el celular por un smartwatch

Un tercio de los niños chinos entre 5 y 12 años usa un reloj inteligente Imoo para que sus padres los ubiquen y llamen.

En China los padres helicóptero cambian el celular por un smartwatch
Vía Xataka

Mientras en Occidente la pregunta sigue siendo a qué edad dar el primer celular, en China la respuesta práctica ya lleva años instalada: un reloj inteligente en la muñeca. Se calcula que uno de cada tres niños chinos entre 5 y 12 años usa uno de estos dispositivos. No es un capricho: para muchos padres es la herramienta ideal para tenerlos ubicados sin abrirles la puerta a todas las apps de un smartphone.

El reloj que conquistó a los padres

La marca que domina el segmento se llama Xiaotiancai, que en chino significa Little Genius, aunque en Occidente se vende como Imoo. Su participación de mercado en relojes infantiles llega a 48%, y en el total de la industria alcanza 7%, con un crecimiento superior al de Apple. Los relojes tienen conectividad móvil, GPS, mensajes y videollamadas; en los modelos más avanzados incluso ubican al niño dentro de un edificio.

Los precios van entre 100 y 300 euros, y el argumento de venta es la tranquilidad. En un reportaje del Wall Street Journal, un padre lo resume: “Si no llevara reloj, estaría muy preocupado. Tendría que vigilarlo en todo momento”. El dispositivo no reemplaza a un adulto, pero cubre esos momentos en que un niño puede perderse en un supermercado o en un parque.

WhatsApp y red social en la muñeca

El truco de Imoo es haber conquistado a dos públicos a la vez. A los padres les ofrece control: las apps son limitadas y ellos deciden qué se instala y qué contactos quedan en la agenda. A los niños les ofrece algo más entretenido: una red social propia donde pueden chatear, publicar fotos con la cámara del reloj y comentar lo que suben sus amigos.

Esa red social es exclusiva de la marca, así que solo funciona entre relojes Imoo. Y ahí está la clave: el smartwatch deja de ser solo un dispositivo de seguridad y se convierte en un símbolo de pertenencia. El South China Morning Post cuenta el caso de una madre que veía modelos de Huawei y Xiaomi, pero su hija insistió en el Little Genius.

La cara complicada del reloj

Con todo, no es solo inocencia infantil. Los mismos relojes han sido criticados en China por generar dinámicas adictivas. Tienen un sistema de puntos: los niños ganan premios por iniciar sesión todos los días, agregar amigos o caminar con el contador de pasos. Subir de nivel aumenta el límite de “me gusta” que pueden recibir, y eso convierte la popularidad en una competición.

Algunos niños intentan “hackear” el sistema agregando desconocidos, y en varios colegios el uso de estos relojes está prohibido. Es la misma crítica que reciben los smartphones, pero ahora en versión infantil. Para el debate chileno sobre celulares y control parental, el caso chino deja una advertencia: un dispositivo pensado para proteger puede terminar reproduciendo las mismas presiones sociales.

Con información de Xataka

Compartir

Influencers

Música

Cine y Streaming

Escríbenos

Te respondemos al correo que dejes.