Vikingo de Curicó dijo no a $25 millones y se fue ovacionado de Tito Games: “A mis hijos, si bien es cierto que les fallé…”
Luis López, de 39 años, rechazó cinco ofertas para no traicionar a su equipo en el concurso de YouTube que reparte $100 millones.
No se llevó los millones, pero sí el respeto y el cariño de sus compañeros. Luis López, de 39 años, conocido como “Vikingo”, quedó fuera en el quinto episodio de “Tito Games”, el concurso de YouTube que conduce Héctor Peña (Tío Tito). Una trivia selló su salida, pero antes de irse recibió una ovación que incluyó lágrimas, aplausos y el clásico “remo vikingo” que popularizó la selección noruega en el Mundial de fútbol.
Lealtad que costó millones
López, técnico instalador de televisión e internet en Curicó y padre de cuatro hijos, llegó al programa con una convicción: no traicionar a su equipo. En el casting, cuando fue capitán de grupo, rechazó $5 millones para seguir representando a sus compañeros. Ya en competencia, volvió a decir que no a ofertas de $5 millones, $10 millones, $20 millones y $25 millones, además de un vehículo. Aceptarlas significaba abandonar a quienes confiaron en él y provocar su propia eliminación.
“Lo importante es ser siempre de una línea”, dijo López al despedirse. “Conocí gente genial, nunca pensé estar acá”. Mientras el animador lo abrazaba, otros participantes tomaron la palabra entre sollozos. “Gracias a él estamos acá, no se quiso vender”, dijo una concursante. “Es una pena muy grande”, agregó otro. Vikingo, en cambio, optó por la calma: “Este es un juego, las cosas son así”.
El peso de haber dicho que no
Ya fuera del programa, López reconoce que las ofertas lo hicieron pensar en su familia. “En mi mente estaba mi familia y todo lo que podríamos haber solucionado con esos 25 millones”, confiesa. Hoy no atraviesa un buen momento económico y admite sentimientos encontrados: “Hoy por hoy me arrepiento un poco de no haber aceptado”. Pero también encuentra consuelo: “No me arrepiento porque no perjudiqué a nadie”.
El apodo Vikingo no nació en el concurso. Sus compañeros de trabajo se lo pusieron por su estatura de 1,90 metros y su barba. “Siempre me ha gustado la cultura nórdica”, cuenta López, afición que comparte con su futura esposa, con quien se casará en marzo. Esa pasión lo llevó a describir su despedida como un momento “mágico”, en el que se sintió “casi como un héroe, como si me estuvieran recibiendo en el gran salón del Valhalla”.
Un ejemplo para sus hijos
Antes de irse, López dedicó unas palabras a su familia: “A mis hijos, si bien es cierto que les fallé, quiero que sigan este ejemplo: hay cosas que valen más que la plata”. Lo que sí se llevó fue el cariño de sus compañeros, que lo despidieron con una ovación, gritos de aliento y el remo vikingo. “No gané dinero, pero me gané el amor de mucha gente y en algunas ocasiones eso vale más”, reflexiona.
“Tito Games” reparte $100 millones a su ganador. La historia de Vikingo, aunque sin premio en efectivo, se ha convertido en uno de los momentos más comentados del concurso.
Con información de La Cuarta · Espectáculos