María José Quintanilla dice que Viña no le debe nada y que volver no es una deuda
La animadora habló sobre su regreso a la Quinta Vergara, descartó una deuda y dijo que si es su momento, se dará.
Fue en 2004 cuando María José Quintanilla subió por única vez al escenario del Festival de Viña. En ese entonces era una adolescente con una carrera musical que apenas comenzaba, pero que ya formaba parte del fenómeno “Rojo”. Hoy, más de dos décadas después, su nombre sigue sonando en las conversaciones sobre el certamen, aunque no se ha vuelto a concretar una presentación. El público, sin embargo, no la olvida.
La situación se vuelve más llamativa porque el festival es organizado por el mismo canal donde la comunicadora es rostro hoy. Esto ha alimentado las especulaciones en cada edición. Para la versión 2027, son varios los que piden que ella esté en la Quinta Vergara. Pero la propia Quintanilla no lo ve como una asignatura pendiente.
En una entrevista con Página 7, la ex “Rojo” y conductora de “Dale Play” y “Coliseo” fue clara al referirse a su ausencia. “Yo no creo que sea una deuda, para nada”, aseguró. “Yo creo que si es mi minuto más adelante, lo será y nunca lo veré como una revancha ni una deuda, nada”.
“Ellos no me deben nada”
Para la intérprete, hablar de cuentas pendientes es inadecuado. “Hablar de deuda me parecería inadecuado; ellos no me deben nada, yo tampoco. Estamos bien, las relaciones están sanas”, explicó. Y añadió: “Que sea lo que Dios quiera”.
Estas palabras llegan cuando muchos aún recuerdan que la única vez que pisó la Quinta Vergara fue en 2004, y que desde entonces su carrera ha crecido tanto en la música como en la televisión. La artista ha priorizado otros proyectos, como la conducción de programas de entretención y su preparación para nuevos conciertos.
Con la mente en el Movistar Arena
Uno de esos proyectos es su próximo paso por el Movistar Arena (Santander Arena), que la tiene completamente enfocada. “Si yo dijera algo pendiente, yo creo que estoy tan cerquita de vivir lo del Movistar que mi mente solo está ahí”, confesó. Y agregó: “Capaz que después de que baje toda esa adrenalina y todo lo que tengo que analizar, que todavía no he podido, yo te voy a decir… ahh”.
Sobre Viña, Quintanilla reflexionó: “Es un escenario bonito al que hay que ir con el corazón sanito”. Por eso, no quiere forzar nada. Dejó la puerta abierta, pero sin drama: “Que sea lo que Dios quiera”.
Con información de Fotech