Simone Biles revela su dermatitis seborreica y eccema en pleno París 2024
La gimnasta más condecorada de la historia contó que el miedo a las cámaras en los Juegos la llevó al dermatólogo.
Durante años, la gimnasta estadounidense Simone Biles, la más condecorada de la historia, entrenó y compitió con una picazón intensa y descamación en el cuero cabelludo que afectó su rutina. Lo que ella creía una simple caspa era en realidad una combinación de dermatitis seborreica y eccema, dos enfermedades crónicas de la piel. La atleta de 29 años lo dio a conocer en una entrevista exclusiva con la revista People, publicada el 29 de septiembre de 2026, junto con una campaña de concientización.
Los síntomas que aparecieron antes de París
De acuerdo con el testimonio de Biles, los primeros signos surgieron mientras se preparaba para los Juegos Olímpicos de París 2024. La picazón intensa en la coronilla la llevó a usar productos de venta libre, pero no obtuvo resultados. Las molestias se extendieron a los brazos, donde aparecieron manchas persistentes. “Me rascaba tan fuerte con un peine que llegaba a sangrar”, confesó la gimnasta a People.
La deportista reconoció que estuvo “en negación” durante un tiempo. Su ritmo de entrenamiento y viajes le impidió consultar a un especialista. “No fui al dermatólogo de inmediato porque estoy muy ocupada”, admitió. El cuadro empeoró de forma progresiva y se volvió insoportable durante la preparación olímpica. En la entrevista, Biles recordó que llegó a sentirse “miserable” por la picazón y que no podía seguir así.
El miedo a las cámaras y el diagnóstico
El punto de inflexión llegó en los Juegos Olímpicos de París. Biles tenía miedo de que las cámaras de televisión captaran su descamación. “En las Olimpiadas estaba descamándome por todos lados, entonces tenía miedo de que alguien lo viera por televisión. Por eso finalmente fui”, relató. Tras la consulta, recibió un diagnóstico doble: dermatitis seborreica en el rostro y cuero cabelludo, y eccema en los brazos.
Para controlar los brotes, Biles utiliza espuma ZORYVE en la cara y el cuero cabelludo, y crema ZORYVE en los brazos. Según la dermatóloga Angela J. Lamb, quien participó en la entrevista, el retraso en el diagnóstico puede empeorar el cuadro. “Simone no debería haber tenido el cuero cabelludo sangrando. Por suerte no sufrió infecciones, pero a veces eso puede derivar en una”, advirtió. Lamb explicó que la dermatitis seborreica está vinculada a una proliferación de levaduras naturales de la piel, y el eccema daña la barrera protectora.
Un mensaje para quienes postergan la consulta
Lamb aclaró que ninguna de las dos condiciones es contagiosa ni infecciosa. Compartir almohadas, peines o camas no implica riesgo. Según la Academia Americana de Dermatología, la dermatitis seborreica es frecuente y puede agravarse con el estrés o los cambios hormonales, factores habituales en deportistas de alta competición. La especialista subrayó que un diagnóstico temprano permite controlar los síntomas antes de que escalen.
Biles cerró su testimonio con un consejo directo para quienes posterguen la consulta médica: “Solo tienes que hacer la cita”. La campaña de concientización se lanzó en forma simultánea con la publicación de la entrevista. Para el público chileno, la historia de Biles no tiene una conexión local directa, pero su visibilidad global puede servir de recordatorio para no ignorar signos persistentes en la piel.
Con información de Infobae Deportes