Josefa Ramos, la hormiguita de Coquimbo que reinó en el patinaje de Odesur
A los 15 años, la chilena ganó oro en Santa Fe con 165,93 puntos y casi 20 de ventaja sobre su escolta.
El 15 de septiembre de 2026 quedará marcado en la memoria de Josefa Ramos. Sentada junto a sus entrenadores después de las rutinas de patinaje artístico, la adolescente de 15 años rompió en llanto al escuchar que era la nueva campeona de los Juegos Odesur en Santa Fe, Argentina. La suma de sus dos presentaciones le dio 165,93 puntos, casi 20 más que la segunda clasificada. “Estoy súper orgullosa de que todo lo que trabajé se haya mostrado”, dijo la joven entre abrazos.
Una carrera forjada en silencio
Josefa, oriunda de Coquimbo, ya venía acostumbrada a las medallas. En 2025 fue la representante chilena más joven en conseguir una presea en los Juegos Panamericanos Junior y hace unos meses sumó un bronce en la Copa del Mundo en Italia, en la categoría Junior Freeskating Ladies, compitiendo contra rivales de hasta 18 años. Su padre, Jaime Ramos, cuenta que la disciplina es la clave: “Josefa es como una hormiguita, trabaja y mejora día a día en silencio. Hay muchas cosas que deja de hacer por el patinaje”.
Su acercamiento al deporte fue casi de casualidad. A los siete años, mientras visitaba la cancha de patinaje del Parque Pedro de Valdivia en La Serena, quedó fascinada al ver a un club entrenar. Ahí empezó todo, con patines de juguete y la ayuda de su papá, que la llevaba a estacionamientos para que se deslizara. Más tarde conoció a José Luis Díaz, expatinador y hoy su entrenador, quien se convirtió en el pilar estratégico de su carrera.
Sacrificio familiar para llegar a la gloria
Para prepararse con Díaz, que vive en Talagante, la rutina de Josefa implica jornadas divididas entre el colegio, entrenamientos diarios y al menos un viaje mensual a Santiago. “En estos meses se iba toda la semana y se venía los fines de semana con su mamá y su hermano”, relata Jaime Ramos. “Es un sacrificio familiar, pero vale la pena”. La deportista cuenta con apoyo del IND y becas como Proddar y Campeones para Coquimbo, que ayudan con los gastos de viaje.
Su padre asegura que la emoción del oro vino porque “logró lo que iba a hacer, que era al menos sacar un podio. Ya había competido con todas las patinadoras y les había ganado. En su mente ya estaba que era posible”. Hoy Josefa es una de las atletas más jóvenes de la delegación chilena en Odesur, pero su palmarés dice que ya es una figura consolidada del patinaje sudamericano.
Con información de La Tercera · El Deportivo