Caos en Sepang, Verstappen gana y Alonso firma una épica remontada
La lluvia y los problemas técnicos marcaron un GP de Bahréin inolvidable, con el neerlandés rompiendo una sequía de 301 días.
El Gran Premio de Bahréin, que se corrió en el circuito de Sepang, Malasia, quedará en la memoria como uno de los más caóticos de la Fórmula 1. La lluvia, los fallos mecánicos y las decisiones estratégicas al límite convirtieron la jornada en un espectáculo impredecible. Para el público chileno, que suele seguir la categoría con pasión, esta carrera no tuvo protagonistas locales, pero sí momentos de sobra para hablar.
Lluvia, retrasos y un caos histórico
El problema comenzó antes de la largada: un diluvio sobre la pista obligó a postergar la salida inicial durante 40 minutos. Después, varios coches sufrieron fallas de software en sus motores eléctricos durante la vuelta de formación, lo que llevó a la FIA a suspender la arrancada y mandar a todos a boxes. La demora total fue de 90 minutos. Cuando la pista se habilitó, las estrategias se dividieron: Ferrari y McLaren eligieron neumáticos lisos, mientras que otros montaron los intermedios. La decisión correcta fue clave para los primeros giros.
La obra de Verstappen y el podio
Max Verstappen perdió el liderato inicial frente a los Mercedes, pero con el coche de seguridad en la vuelta 9, todo se igualó. En el relanzamiento de la vuelta 13, el neerlandés se la jugó por afuera en la curva tres para superar a Kimi Antonelli y tomar el mando. Desde ahí, marcó un ritmo inalcanzable y cruzó la meta para quedarse con su victoria número 72 en la F1. Esta victoria puso fin a una sequía personal de 301 días y fue la primera para Red Bull con su propio motor, un hito significativo. Antonelli terminó segundo y mantiene el liderato del Mundial; Lewis Hamilton completó el podio con una remontada hasta el tercer lugar.
Alonso y su remontada, Sainz y su desgracia
Fernando Alonso quedó atrapado por la mala elección de neumáticos secos en la salida y llegó a quedar a casi un minuto del pelotón. Con los neumáticos duros en su Aston Martin, el asturiano comenzó a escalar posiciones: adelantó a Lance Stroll, Esteban Ocon y Arvid Lindblad con maniobras precisas. Además, aprovechó los abandonos de George Russell y Lando Norris para instalarse en el octavo lugar. En las últimas vueltas, defendió esa posición ante el propio Norris, logrando su mejor resultado de la temporada 2026. Carlos Sainz, en tanto, había acertado con los intermedios y llegó a rodar sexto, pero un toque con Gabriel Bortoleto en un relanzamiento lo relegó al 17° puesto. Su carrera fue a la basura en un instante.
Esta carrera en Sepang reescribe la temporada y confirma que, cuando las condiciones son extremas, la experiencia de los veteranos sigue brillando. El caos fue total, pero para los amantes del espectáculo, fue oro puro.
Con información de Radio Futuro