El legado de Gollum, veinte años después de una revolución
La actuación de Andy Serkis y el impacto del CGI en El Señor de los Anillos, y su influencia en las series actuales.
Fue en diciembre de 2002 cuando el público chileno, al igual que el resto del mundo, quedó boquiabierto con la aparición de Gollum en *El Señor de los Anillos: Las Dos Torres*. No era una simple criatura digital. Era un personaje con alma, con conflictos, y con una humanidad retorcida que solo podía venir de un actor de carne y hueso. El rumor de una nominación al Óscar para Andy Serkis, o incluso para el propio Gollum como entidad separada, recorrió los pasillos de la industria. Era la primera vez que algo así se discutía en serio.
En Chile, el fenómeno no fue menor. El estreno de la película fue un evento masivo, y la escena de Gollum hablando solo en el pantano se convirtió en la imagen de la temporada. Se discutió en radios, diarios y programas de cine local si un personaje generado por computador podía ser considerado una actuación. El debate sobre el Óscar llegó hasta las mesas de los cafés y los foros de internet de la época.
La revolución del ‘motion capture’
Andy Serkis no solo le prestó su voz al personaje. Se vistió con un traje de lycra, se arrastró por el set y actuó cada escena frente a los otros actores. Los animadores de Weta Workshop usaron sus gestos, sus ojos y su lenguaje corporal como base para la criatura. El resultado fue tan realista que la línea entre la actuación y el efecto visual se volvió difusa. La Academia no supo bien cómo clasificarlo, y Serkis se quedó sin nominación. Pero el debate ya estaba instalado: el ‘motion capture’ era arte.
El legado que ves en tu casa
Hoy, dos décadas después, la técnica que perfeccionó Gollum es moneda corriente en las producciones que llegan a Chile vía streaming. Cada vez que vemos a un dragón en *House of the Dragon*, a un simio en *El Planeta de los Simios* o a un orco en *El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder*, estamos viendo el legado de ese momento. Lo que antes era una rareza de laboratorio, hoy es una herramienta narrativa que permite a los actores interpretar cualquier cosa que la imaginación pueda crear.
Plataformas como Netflix, Prime Video y Max han llevado esta tecnología a un público masivo. Ya no es necesario ir al cine para ver el estado del arte del ‘motion capture’. La serie *El Problema de los 3 Cuerpos* o la reciente *El Reino del Planeta de los Simios* son herederas directas de aquel salto tecnológico. La inteligencia artificial y los efectos generativos plantean un nuevo desafío, pero el caso de Gollum nos recuerda que la tecnología, sin un actor que le dé verdad, no es nada. Serkis demostró que detrás del píxel siempre hay una persona.
La nota original de SensaCine que recuerda este hito pone en perspectiva lo lejos que hemos llegado. Para el cinéfilo chileno, Gollum no es solo un personaje de culto; es la puerta de entrada a una era donde el cine y la tecnología comenzaron a entenderse de verdad. Y todo partió con una criatura de ojos amarillos que hablaba solo y quería su anillo.
Con información de SensaCine