El abucheado final de Tim Burton en El planeta de los simios era fiel a la novela
El final de Tim Burton en El planeta de los simios (2001) se parecía más a la novela de Boulle que la cinta de 1968.
Hay finales de película que quedan grabados a fuego en la memoria colectiva. El de El planeta de los simios original, con Charlton Heston maldiciendo a la humanidad frente a la Estatua de la Libertad semienterrada, es uno de ellos. Pero ese momento no está en la novela de Pierre Boulle. Lo que muchos olvidan es que Tim Burton, en su remake del 2001, intentó ser más fiel al libro. Y el resultado fue un final abucheado por público y crítica.
¿Qué decía la novela original de Pierre Boulle?
Publicada en 1963, la novela La planète des singes es una sátira social. El astronauta Ulysse Mérou llega a un planeta donde los simios son la especie dominante y los humanos, animales. Tras escapar, regresa a la Tierra convencido de que todo fue una pesadilla. Pero al aterrizar, lo recibe un chófer gorila. El mensaje es claro: el problema no es ese planeta, sino la humanidad entera. No hay estatuas, no hay revelación explosiva, solo una ironía amarga.
¿Por qué el público lo rechazó?
El problema fue la ejecución. La película de Burton era un blockbuster de aventuras, con acción, humor y efectos especiales. El público esperaba un cierre heroico o, al menos, una explicación lógica. En cambio, el final era existencialista y confuso. ¿Qué significaba exactamente? ¿Era un viaje en el tiempo? ¿Una realidad paralela? La audiencia salió de la sala sintiéndose estafada, de ahí los abucheos. El clásico de 1968 te daba un golpe emocional claro; Burton te dejaba con la duda.
Para el cinéfilo chileno, esta es una polémica que vale la pena revisitar. La cinta de Burton suele aparecer en maratones de ciencia ficción de la TV cable y está disponible en plataformas de streaming. Tim Burton, además, tiene una legión de seguidores en Chile, donde sus películas se han reivindicado con el tiempo. Ver El planeta de los simios (2001) hoy, sabiendo que su final es técnicamente más literario que el de la original, cambia la experiencia.
Más allá del final
La película no es solo su desenlace. Tiene aciertos como el maquillaje de Rick Baker, la banda sonora de Danny Elfman y un reparto que incluía a Helena Bonham Carter, Michael Clarke Duncan y un joven Paul Dano. Pero la sombra del clásico de 1968 y la confusión de su último acto la condenaron a ser un lo que podría haber sido.
La nota de SensaCine que rescata esta comparación nos recuerda que, a veces, ser fiel al material original no es suficiente. El cine tiene su propio lenguaje, y lo que funciona en una novela satírica puede no funcionar en una superproducción de Hollywood. Para los fans chilenos de Burton y del género, es un dato curioso que justifica una segunda mirada.
Con información de SensaCine