Charlotte Caniggia se quiebra en Gran Hermano: el dolor de una infancia sin afecto
La mediática reveló que nunca escuchó un 'te amo' de su madre y confesó su miedo a ser madre.
La noche del jueves, Charlotte Caniggia dejó de lado su personaje extrovertido en Gran Hermano: Generación Dorada y mostró una faceta que pocos esperaban. En dos momentos de la jornada, la mediática rompió en llanto al hablar de la ausencia de afecto de sus padres, Claudio Caniggia y Mariana Nannis, y del miedo profundo que esa historia le genera al pensar en la maternidad.
“Mis papás no son muy demostrativos”
Todo partió en una charla grupal. Charlotte soltó una frase que dejó helados a sus compañeros: “Me tocó una familia muy complicada”. Desde ahí, fue abriendo una herida que arrastra desde la infancia. Contó que nunca escuchó de boca de su mamá una frase de reconocimiento. “A mí no me pasó nunca esto de que mi mamá me llore y me diga: ‘Hija, estoy orgullosa de vos, te amo’. Nunca en la vida mi mamá me diría algo así. Tampoco lo espero porque sé que no me lo va a decir y mi papá tampoco”, expresó.
Esa carencia, explicó, le dificulta expresar afecto hoy. “Así como me crié, me cuesta el afecto”, dijo. Solo se siente cómoda siendo cariñosa con su pareja y con su hermano Alex Caniggia. Por eso, en los “Congelados” del reality –donde los participantes reciben abrazos de sus seres queridos– no puede emocionarse. “Por eso no puedo emocionarme ni llorar en los Congelados”, señaló, porque ese tipo de demostración nunca la vivió en su propia familia.
El miedo a ser madre y la búsqueda de sanar
La conversación se volvió más intensa cuando Charlotte confesó su temor a la maternidad. “Me da tanto miedo ser madre, no sé”, dijo. Yanina Zilli intentó consolarla asegurándole que sería “una gran madre, amorosa”, pero Charlotte recibió el gesto con incomodidad, sin terminar de creerlo. En ese momento, su compañero Martín Rodríguez le planteó que quizás su misión en esta vida sea romper el ciclo, y Tomy Riguera sumó: “Tal vez eso lo sanás dándole a tu futuro hijo o hija lo que tus padres no te dieron”. Charlotte asintió, aunque sin convencerse del todo.
Para procesar su historia, la mediática recurre a las constelaciones familiares. “Venimos a sanar”, afirmó, y agregó con amargura: “Todo el tiempo tengo que sanarlos, a toda mi p… familia”. Mencionó a su hermano Alex como ejemplo de que el ciclo puede romperse: lo describió como “rebuen padre” con su hija Venezia.
La noche tuvo un segundo capítulo en el dormitorio, donde Charlotte siguió hablando con Yipio y Titi Tcherkaski. Ahí, Yipio le preguntó si alguna vez le había dicho “te amo” a su madre. “No”, respondió sin dudar. “¿Y nunca probaste con decirle?”, insistió la uruguaya. “No lo va a hacer”, cortó Charlotte, y se retiró de la conversación. Después, se fue a la cama y lloró en silencio, lejos de cámaras y compañeros, en el único espacio donde no tuvo que explicar lo que siente.
Con información de Infobae