IA recomendó una segunda opinión y logró diagnosticar un linfoma raro
El psiquiatra Munjal Shroff usó Healz AI, que sugirió acudir al MD Anderson, donde confirmaron el cáncer de células T de su esposa.
Un psiquiatra de Atlanta, Munjal Shroff, vivió en carne propia el potencial de la inteligencia artificial en medicina. Su esposa comenzó con sarpullidos, picazón, fatiga y ganglios inflamados en el otoño de 2025. Pasó por varios médicos y estudios sin obtener un diagnóstico claro, hasta que Shroff decidió buscar una herramienta que organizara tanta información clínica.
Así llegó a Healz AI, un chatbot de salud que, según contó a Business Insider, resultó clave en el proceso. En ese momento los médicos sospechaban de una enfermedad autoinmune como el lupus, pero no descartaban un cáncer. Healz coincidió con esa evaluación y no afirmó de inmediato que fuera oncológico; en cambio, recomendó buscar una segunda opinión en el MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas.
Una sugerencia que aceleró todo
Esa indicación llevó a la pareja al centro oncológico, donde finalmente se confirmó el diagnóstico: linfoma de células T, un cáncer poco frecuente. La aplicación también sugirió un especialista concreto para el tratamiento. Shroff reconoció que los médicos locales fueron útiles y que probablemente habrían derivado el caso, pero atribuyó a la herramienta el haber acelerado la decisión.
“Creo que ese giro hacia la segunda opinión de MD Anderson fue absolutamente crucial”, afirmó, y agregó: “En algún momento podría haber sucedido igual, pero habría tomado mucho más tiempo”. Tras el diagnóstico, Shroff continuó usando Healz durante el tratamiento, incluso para consultar sobre opciones de quimioterapia. La app sugirió una alternativa que él planteó a la médica tratante, quien coincidió en que era el curso adecuado, dándole más seguridad antes de las consultas.
Cómo funciona Healz y quiénes están detrás
Healz fue lanzada en fase beta el año pasado como un asistente para pacientes con cáncer, que les ayuda a entender su diagnóstico, encontrar oncólogos, interpretar estudios y organizar el tratamiento. Sus fundadores, Igor Demishev y Alex Plat, sostienen que la herramienta busca complementar, no reemplazar, a los médicos. La empresa cuenta con el respaldo de Alexey Dosovitskiy, cofundador de Recursive Superintelligence y exinvestigador de Google, quien invirtió porque considera que la salud es un área donde la IA puede mejorar y salvar vidas.
La aplicación no tiene un modelo fundacional propio, sino que utiliza modelos existentes con un sistema de memoria y flujos de trabajo desarrollados por la compañía. Para evitar que el chatbot sea demasiado complaciente, incluye un “modo de causa raíz” que formula hasta 20 preguntas de seguimiento antes de dar conclusiones. Un usuario llegó a cargar 1.500 documentos médicos en la plataforma.
Crecimiento y límites
Según los fundadores, entre junio y agosto los ingresos recurrentes se duplicaron cada mes, hasta alcanzar USD 100.000 anuales hacia comienzos de septiembre. El 97% de los usuarios actuales son pacientes con cáncer y el resto son médicos que la usan como referencia. La retención mensual es del 70%, y la mayoría interactúa con la app a diario o semanalmente.
Shroff, tras meses de uso intensivo, decidió invertir en la empresa. Demishev y Plat adelantaron que planean una nueva ronda de financiamiento. Eso sí, el psiquiatra reconoció limitaciones: la herramienta a veces entregó información imprecisa sobre aspectos específicos del tratamiento y el monitoreo, por lo que insistió en usarla junto con médicos. Su esposa sigue en tratamiento y él asegura que la app “ha sido indispensable”.
Para Chile, este caso sirve como ejemplo de cómo la IA podría apoyar a pacientes con cáncer en un sistema con especialistas limitados, aunque Healz no está disponible localmente.
Con información de Infobae Tecno