Zombie: cómo The Cranberries convirtió una tragedia en un himno global
A 30 años de su lanzamiento, el tema que denunció la violencia en Irlanda del Norte sigue siendo un referente.
El 14 de septiembre de 1994, The Cranberries lanzó “Zombie”. No era una canción más: Dolores O’Riordan la escribió después de ver las consecuencias del atentado de Warrington, donde dos bombas del IRA Provisional mataron a dos niños pequeños en marzo de 1993. La cantante empezó a trabajarla durante una gira del grupo por Inglaterra ese mismo año. En Chile, como en gran parte del mundo, el tema se volvió un clásico radial y un himno generacional que aún suena en las radios y listas de reproducción.
Un sonido más agresivo que cambió su carrera
Antes de “Zombie”, The Cranberries era conocido por baladas como “Linger” y “Dreams”. La canción trajo guitarras distorsionadas y una voz más cruda de O’Riordan, acercándose al rock alternativo. Fue el primer sencillo de “No Need to Argue”, su segundo álbum, y los llevó al número uno en varios países. El video, dirigido por Samuel Bayer —el mismo de “Smells Like Teen Spirit”—, mostraba a O’Riordan cubierta de pintura dorada, rodeada de niños con pintura plateada, mientras imágenes en blanco y negro mostraban soldados británicos patrullando Irlanda del Norte. MTV lo pasó constantemente y el clip se volvió uno de los más recordados de los 90. Fue nominado a Mejor Video de Rock Alternativo en los MTV Video Music Awards y, en 1995, ganó el premio a Mejor Canción en los MTV Europe Music Awards.
La letra que sigue vigente
En la letra, O’Riordan hace referencia directa al Alzamiento de Pascua de 1916 y cuestiona la continuidad del conflicto entre republicanos y unionistas. “Es el mismo tema de siempre, desde 1916, en tu cabeza, están luchando”, canta en uno de los versos más reconocibles. La canción no solo habla del atentado que la inspiró, sino del conflicto norirlandés en general y de cómo la violencia se repite sin fin. Tras la muerte de O’Riordan en 2018, “Zombie” ganó una nueva capa de significado para sus seguidores, que la mantienen viva en conciertos, recopilaciones y versiones de otros artistas. Más de tres décadas después, sigue siendo un himno de protesta que trasciende generaciones.
Con información de Radio Concierto