Karen Carpenter: la trágica historia detrás de la voz que marcó los setenta
A 44 años de su muerte, el legado de la cantante de The Carpenters sigue vigente en la memoria musical global.
El 4 de febrero de 1982, el mundo de la música perdió a una de sus voces más distintivas. Karen Carpenter, la vocalista y baterista del dúo The Carpenters, falleció a los 31 años debido a complicaciones derivadas de la anorexia nerviosa, un trastorno alimenticio que en esa época era poco conocido y rara vez diagnosticado. Su muerte conmocionó a millones de fanáticos y dejó al descubierto las duras batallas que enfrentaban los artistas detrás del éxito aparente.
De New Haven a la cima del Billboard
Karen Anne Carpenter nació el 2 de marzo de 1950 en New Haven, Connecticut, en una familia de clase media. Hija de Agnes Tatum y Harold Bertram Carpenter, creció junto a su hermano mayor Richard, tres años mayor que ella. La familia se mudó a Downey, California, en 1963, para que Richard pudiera desarrollarse musicalmente. Karen encontró su pasión en la batería durante la secundaria, cuando se unió a la banda escolar para evitar clases de geometría y educación física.
En 1965, Karen, Richard y su amigo Wes Jacobs formaron el Richard Carpenter Trio, un grupo de jazz que tocaba en boliches de Hollywood. Al año siguiente ganaron el concurso Battle of the Bands en el Hollywood Bowl, obteniendo un contrato con RCA que no prosperó. Jacobs dejó el trío, y los hermanos intentaron formar otra banda con John Bettis, sin éxito. Fue en 1969 cuando Herb Alpert, fundador de A&M Records, escuchó sus demos y les ofreció un contrato con libertad creativa total. Bajo el nombre The Carpenters, lanzaron su primer álbum, “Offering”, ese mismo año.
El éxito y las sombras del estrellato
En 1970, el segundo disco del dúo, “Close To You”, incluyó el tema “(They Long To Be) Close To You”, que alcanzó el primer lugar del Billboard Hot 100. La canción, con la voz angelical de Karen, impulsó al grupo a la fama. Ese año recibieron ocho nominaciones al Grammy y ganaron en las categorías Mejor Artista Nuevo y Mejor Interpretación Pop Vocal por un dúo o grupo. Canciones como “Rainy Days and Mondays”, “Top of the World” y “Yesterday Once More” consolidaron su éxito. En 1972, el presidente Richard Nixon los invitó a tocar en la Casa Blanca.
Sin embargo, la presión del éxito y la imagen de “chicos buenos” que proyectaban escondían problemas personales. Richard desarrolló adicción a las pastillas para dormir, mientras Karen luchaba contra un trastorno alimenticio que comenzó tras la secundaria, cuando probó la dieta Stillman, alta en proteínas y baja en carbohidratos. En 1973, al verse en fotos de un concierto, Karen contrató a un entrenador personal, pero al ganar músculo en lugar de adelgazar, lo despidió y comenzó a restringir su alimentación por su cuenta. Sus cercanos notaron cambios extremos, pero ella ocultaba su figura con capas de ropa y fingía comer.
Un legado que trasciende generaciones
La historia de Karen Carpenter no solo es la de una artista excepcional, sino también la de una lucha silenciosa contra un trastorno que entonces no se comprendía. Su muerte ayudó a visibilizar la anorexia nerviosa y a generar conciencia sobre la salud mental en la industria musical. En Chile, la música de The Carpenters sigue sonando en estaciones de radio y plataformas digitales, recordándonos la fragilidad detrás del brillo del escenario.
Con información de La Cuarta · Espectáculos