Jamiroquai volvió a Chile y convirtió el Claro Arena en una fiesta de funk y acid jazz
La banda británica de Jay Kay ofreció más de dos horas de funk con 13 canciones, extensos solos y un llamado contra la guerra.
Ocho años después de su última visita, Jamiroquai regresó a Chile el martes 15 de septiembre y llenó el Claro Arena de Santiago con una mezcla de funk, disco y acid jazz. La presentación formó parte del Latin America Tour 2026 y llegó tras su paso por Brasil. A las 21:20, con el recinto repleto, Jay Kay apareció sobre el escenario con un fedora plateado brillante, chaqueta blanca con flecos y zapatillas Adidas, y lanzó un «¡Hola, Chile!» que marcó el inicio de la fiesta.
Ocho años después, el groove regresó
Jay Kay, fundador y único integrante original que queda en la banda, mostró una energía arrolladora desde el primer minuto. Saltó, bailó, lanzó patadas al aire y cambió varias veces de vestuario durante la noche. A su alrededor, diez músicos ocuparon el escenario: teclados, bajo, guitarra, batería, percusión y tres coristas, todos con una ejecución impecable que construyó un sonido preciso y cargado de groove.
El concierto arrancó con «(Don’t) Give Hate a Chance» y rápidamente encadenó «Little L», «Seven Days in Sunny June» y «Space Cowboy». La puesta en escena reforzó la identidad disco, espacial, tropical y retrofuturista del grupo, con monolitos inspirados en «2001: Una odisea del espacio» y pirámides de neón en la pantalla principal.
Improvisación y clásicos en un setlist de 13 canciones
En lugar de acumular temas, Jamiroquai extendió cada pieza con introducciones jazzísticas, variaciones, modulaciones, repeticiones y extensos solos instrumentales. «Space Cowboy», por ejemplo, se transformó en una improvisación de nueve minutos. El repertorio tuvo 13 canciones en poco más de dos horas e incluyó «Alright», «Canned Heat», «Love Foolosophy», «Cosmic Girl» y «Virtual Insanity».
La selección conectó especialmente con «Travelling Without Moving», álbum que cumple 30 años en 2026 y que marcó uno de los grandes momentos de la carrera de Jamiroquai. Además, el grupo ofreció un adelanto de «Disco Stays the Same», sencillo de su próximo álbum, planeado para 2027.
La política y el cariño por Chile
Antes de «Virtual Insanity», Jay Kay se tomó unos minutos para hablar sobre los conflictos armados. «Son criminales de guerra porque matan a mujeres y niños todos los días. No son las personas que queremos que nos lideren», afirmó, y recordó que la canción, escrita en los años 90, todavía conserva vigencia: «Espero que algún día esta canción no signifique nada, pero, por ahora, tiene más sentido que cuando la escribí».
La conexión con Chile apareció también en su vestuario. Jay Kay recibió como regalo una camiseta de la Selección Chilena, inspirada en el Desierto Florido y con el nombre de la banda en el dorsal. La mostró con orgullo antes de continuar el show. También lució un polerón Adidas con la inscripción «Chile 62», en referencia al Mundial de Fútbol realizado en el país.
«Virtual Insanity» cerró el tramo principal y provocó una de las mayores celebraciones de la noche. Luego, Jay Kay y sus músicos regresaron para el encore con «Deeper Underground», canción asociada a Godzilla y publicada en 1998. Con energía arrolladora y conexión total con el público, Jamiroquai hizo vibrar el Claro Arena y confirmó que, tres décadas después de su gran explosión internacional, su groove todavía encuentra un público dispuesto a bailar.
Con información de Radio Concierto