Gondwana y Quique Neira, el reencuentro que consolidó una leyenda
El sábado 5 de septiembre, Gondwana volvió a tocar con Quique Neira y celebró la vigencia del reggae chileno.
La historia del reggae chileno sumó un hito el sábado 5 de septiembre. Gondwana, el grupo más importante del género en el país, volvió a compartir escenario con Quique Neira, la voz de sus primeros tres discos. El reencuentro entre la banda y el cantante no fue un simple gesto nostálgico: consolidó el lugar de Gondwana en las grandes reuniones de bandas y, sobre todo, puso sobre la mesa la vigencia del sonido reggae y la conexión que genera.
Una declaración de principios
El show apuntó a los viejos tiempos, pero el foco estuvo en otra cosa: demostrar que el reggae sigue funcionando como puente. La apertura con “Jah Children” no fue un inicio explosivo, pero sí una declaración de principios. Los himnos llegaron rápido y “Verde, Amarillo y Rojo” se transformó en un karaoke gigante. La puesta en escena incluyó máquinas de chispas y cintas de colores lanzadas al aire: la banda y el cantante tiraron toda la carne a la parrilla.
Quique Neira mantiene ese brillo en la voz que lo hizo reconocible hace décadas. También sigue teniendo el encanto de frontman: en un momento dijo que estaba “farmeando aura” y, cuando pidió encender las luces de los teléfonos, ofreció prestar cargadores al público. Pequeños gestos que acercan a la gente y que no le quitan peso a la música.
Un setlist con sentido
El setlist también merecía atención, porque estuvo organizado en secciones. La decisión de juntar “Armonía de Amor”, “Dulce Amor” y “Antonia” creó un ambiente con relación temática. Algo parecido pasó con “Guerra”, “Mártires” e “Ignorancia”. No es un espectáculo teatral ni conceptual, pero se agradece que un concierto de reggae tenga momentos claramente pensados.
Quique Neira tuvo su momento solista y ahí las revoluciones bajaron. Con una guitarra acústica y los coristas, aprovechó de tocar una canción nueva, fragmentos de su trabajo solista y homenajes a sus ídolos. El cover de “Redemption Song” en español hizo presente el espíritu de Bob Marley. “Cigarrito”, en tanto, fue un homenaje a Víctor Jara, y después la banda completa regresó para tocar “Te Recuerdo Amanda”.
Cerca del final, la banda tocó sin Neira un jam con fragmentos de distintas canciones. Ese momento sirvió para destacar lo bien que suena Gondwana: el bajo de I-Locks, las voces de los coristas, la percusión y los bronces mostraron un fiato increíble. La banda se sostiene sola, con una base sólida y un sonido propio.
Un cierre de éxtasis
El cierre fue con “Felicidad” y “Sentimiento Original”. El público quedó en éxtasis, involucrado y vibrando con el show completo. Fue la confirmación de que esta conexión lleva décadas y atraviesa generaciones: Gondwana y Quique Neira no volvieron a mirar el pasado, lo actualizaron.
Con información de Rock & Pop