El hijo de 5 años que le cambió la música a Charly García
El periodista argentino Pablo Plotkin publica 'La indómita luz', con revelaciones sobre el músico y su entorno. Ediciones UDP lo distribuye en Chile.
Miguel García Yorio tenía cinco años cuando su papá, Charly García, lo encontró escuchando un tema de Serú Girán en el tocadiscos. El niño repetía el comienzo de la canción justo cuando venía un cambio de ritmo. “¿Por qué no la escuchás entera?”, le preguntó el músico. “Para mí los temas tienen que tener una sola parte”, respondió el pequeño.
Esa respuesta, según relata el periodista argentino Pablo Plotkin, marcó el rumbo de la carrera solista de Charly. Fue un punto de inflexión que lo llevó a componer canciones más simples y directas. La anécdota es parte de “La indómita luz. Un retrato de Charly García”, el nuevo libro de Plotkin publicado en Chile por Ediciones UDP.
Un retrato sin hagiografía
El libro surge de una propuesta de la escritora Leila Guerriero, editora de la obra. Plotkin se preguntó qué podía escribir sobre Charly que no se hubiera dicho. A medida que investigó, su idea inicial de un recorrido fragmentario se transformó en un relato que cruza lo mítico y lo humano.
Para construir la biografía, Plotkin realizó entrevistas con el círculo más cercano al músico y con el propio García. También se sumergió en su música y en archivos periodísticos. “Lo más difícil fue organizar ese océano de material”, admite el autor.
El periodista tuvo varias oportunidades de conversar con Charly. “Casi siempre te recibía en la cama. No había tal cosa como entrevista formal”, recuerda. Según Plotkin, el músico siempre fue transparente, aunque eso significara mostrar sus fragilidades. “No escribí una hagiografía”, aclara.
Huellas familiares
Uno de los aspectos más llamativos del libro es el vínculo problemático entre Charly y su madre, Carmen Moreno. Ella impulsó su carrera desde el comienzo, pero luego fue la castradora que lo expulsó de la casa y firmó sus internaciones. La relación determinó gran parte de su vida.
Cuando Charly era niño, sus padres viajaron a Europa en 1954. A la vuelta, el músico había desarrollado vitiligo, una enfermedad autoinmune que le dejó manchas blancas en el rostro. Ese episodio explica el famoso bigote bicolor, pero también lo distanció de su madre para siempre.
El padre, Carlos Jaime García, murió temprano. Charly, que se había distanciado de él en sus primeros años de fama, terminó convirtiéndolo en una figura moral casi heroica.
Plotkin también analiza cómo Charly entendió el impacto de su música. La doble función de Adiós Sui Generis en el Luna Park de 1975 marcó un quiebre. El público le pedía volver a las fuentes, pero él supo que para seguir siendo él debía mirar hacia adelante.
Con información de La Tercera · Culto