Dave Grohl y la humillante gira de Foo Fighters con los Rolling Stones: “Fue una auténtica vergüenza”
El líder de Foo Fighters relata cómo los Rolling Stones los trataron como principiantes en 1997, sin camerino ni lista de invitados.
Cuando Kurt Cobain murió en 1994, Nirvana se disolvió. El bajista Krist Novoselic y el baterista Dave Grohl tomaron rumbos distintos. Grohl, que ya tenía ganas de componer, armó un proyecto solista: tocó todos los instrumentos y grabó él solo el primer álbum de Foo Fighters, lanzado en 1995. Ahí aparecieron canciones como This Is a Call y Big Me.
Pronto sumó músicos, entre ellos el guitarrista Pat Smear, que había tocado con él en Nirvana. En 1997 publicaron The Colour and the Shape, producido por el británico Gil Norton. Temas como My Hero y Everlong empezaron a sonar fuerte en las radios, y la banda comenzó a crecer.
La gira que Grohl prefiere olvidar
Ese mismo año, Foo Fighters fue invitado a telonear a los Rolling Stones en el Reino Unido. Para cualquier grupo joven, abrir para una banda legendaria podía ser un trampolín. Pero la experiencia fue todo lo contrario.
Años después, Dave Grohl la recordó como la peor gira de su vida. En una entrevista, contó que los Stones no les dieron lista de invitados: reservaron cien entradas que los propios músicos de Foo Fighters podían comprar a 64 dólares cada una. “Si quería que viniera mi hermana o mi novia, tenía que comprar una entrada”, dijo Grohl.
Además, no les asignaron un camerino en el recinto. “Teníamos que sentarnos en el tráiler en el aparcamiento. Fue una mierda, una auténtica vergüenza”, agregó el cantante y guitarrista.
Un trato que marcó a la banda
Para el público chileno, la anécdota muestra el lado menos glamoroso de las grandes giras internacionales. Foo Fighters, que hoy llena estadios, partió desde abajo y tuvo que soportar condiciones humillantes incluso cuando ya tenían hits sonando.
La historia también refleja el carácter de Grohl, que transformó esa mala experiencia en un recuerdo que cuenta sin filtro. Años después, Foo Fighters se consolidó como una de las bandas de rock más grandes del mundo, con discos como There Is Nothing Left to Lose (1999) y One by One (2002), y Grohl sigue siendo una de las figuras más respetadas del rock.
Con información de La Tercera · Culto