Cynthia Rimsky gana el Premio Nacional de Literatura: “Falta que dejemos de contar cuántos hombres o mujeres”
La autora de "Poste restante" y "Clara y confusa" se convierte en la séptima mujer en recibir el galardón en su historia.
La escritora Cynthia Rimsky (63) es la nueva Premio Nacional de Literatura. El jurado destacó que “ha creado una forma narrativa propia”, una manera de escribir que juega con los límites entre ficción y realidad, y que se sostiene en preguntas más que en certezas. Rimsky, que reside en Argentina, recibió la noticia con incredulidad y una fuerte complicidad con Hugo Herrera Pardo, quien lideró la postulación junto a la Universidad Católica de Valparaíso.
“Una forma propia de narrar”
Rimsky es autora de obras como Poste restante, Yomurí o Clara y confusa, y reconoce que su escritura sigue en exploración: “Apenas llevo once libros, once búsquedas”. El acta del jurado señaló que sus libros no encajan fácilmente en categorías como novela, crónica o diario de viaje; ella misma lo confirma: desde Poste restante experimenta con materiales documentales para confundir los límites entre lo real y lo ficticio, en un mundo donde “se intentan pasar falsedades como verdades”.
La autora explica que su método nació casi por casualidad, leyendo a Walter Benjamin y descubriendo que “puedes escribir de Rusia a partir del borscht”. Así, su escritura se basa en lo particular, el detalle y el error, renunciando a lo global. Ese espíritu de aventura –primero física, luego literaria– la llevó a viajar y a convertir esos viajes en ficción.
Séptima mujer, pero con una trampa
Rimsky es la séptima mujer en recibir el Premio Nacional de Literatura en toda su historia. Sobre esto, bromea: “Faltan alrededor de 43 escritoras”. Pero advierte que ver solo el género puede ser una trampa: “A las escritoras no se las lee y premia porque son mujeres sino por sus libros”. Aunque reconoce que la segregación histórica obligó a llamar la atención sobre la desigualdad, espera que “en un momento, ojalá cercano, dejemos de contar cuántos hombres o mujeres y hablemos del Premio Nacional a secas”.
La escritora también se refirió al margen en el que trabajó durante años. Hasta El futuro es un lugar extraño (su libro anterior), muchas editoriales –incluso independientes– rechazaban sus manuscritos. “Era un margen bastante doloroso”, dice, y agrega que espera que este premio genere un efecto multiplicador para que los lectores se abran a escrituras donde lo central no es entender la trama sino gozar la invención.
Cercanía con la tradición chilena y proyectos futuros
A pesar de vivir en Argentina, Rimsky siente una fuerte cercanía con la tradición literaria chilena. Dice que en su obra hay “pedacitos de cada escritor o escritora chilena”, no para replicarlos, sino para “incorporar torciones, confusiones, desvíos” que mantengan viva esa tradición. Actualmente trabaja en un libro sobre los discursos de odio y la idea de lo “inexorable”, esa pretensión de que el estado de las cosas es inalterable.
Este 2026, con el Premio Nacional ya en su haber, Rimsky se suma a un selecto grupo de galardonados que incluye a figuras como Pedro Lemebel –a quien menciona como ejemplo de escritores experimental que antes se evitaba premiar. La autora asegura que seguirá explorando: “Escribo para descubrir lo que no sé”.
Con información de La Tercera · Culto