Bruce Dickinson reflexiona sobre el vínculo de Iron Maiden con Chile: «Llegamos a representar algo más que solo una banda de rock»
El vocalista repasa los 50 años de la banda, la censura en los 90 y su rechazo a la IA en la música.
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La relación entre Iron Maiden y el público chileno no se explica solo con cifras de asistentes a conciertos. El vocalista Bruce Dickinson lo dejó claro en una entrevista con Radio Futuro: la conexión comenzó cuando la banda no pudo tocar en el país. A comienzos de los 90, presiones de grupos moralistas cancelaron su primer show programado en Chile. Lejos de apagar el entusiasmo, aquello encendió una mística que llevó a cientos de fanáticos a cruzar la cordillera para verlos en Mendoza, Argentina.
La censura que unió a los fans
Dickinson recordó ese episodio con ironía. “Estábamos bastante contentos con eso porque hizo que todos dijeran: ‘No, vamos’. Era como una forma de rebelarse contra todo ese tipo de opresión moral”. La banda, según el cantante, terminó representando algo más que rock: “Es genial ser un poco proscrito. La gente viaja a través de las fronteras ahora, así que es un poco tonto que pensaran que podían detener algo como Maiden, que es un fenómeno cultural”. De esa época nació una de sus camisetas más recordadas: “Eddie at My Chile”, un guiño que los fans chilenos aún celebran.
Sin samples ni inteligencia artificial
El músico también fue tajante al hablar del presente. Sobre la inteligencia artificial aplicada a la música, Dickinson dijo que “todo lo que hace es copiar”. Y agregó: “La IA solo está robando tu creatividad y arrojándotela de vuelta sin alma”. Para su nuevo álbum solista, el proceso fue artesanal: 18 canciones grabadas en tres semanas, 12 horas al día, sin samples. “Todo el mundo habla, pero nadie dice la verdad”, criticó, apuntando a influencers, bloggers y políticos que, según él, llenan el espacio público con ruido vacío.
Una audiencia que crece por capas
A sus 67 años —cumplidos el 7 de agosto de 1958—, Dickinson observa cómo el público de Iron Maiden se renueva. “Todas nuestras audiencias fueron jóvenes alguna vez”, dijo. Usó una metáfora doméstica: “Iron Maiden es como un mueble de madera contrachapada: colocas una capa y un par de años después una nueva generación descubre la banda. Hemos estado activos durante 50 años, así que tenemos una mesa muy gruesa”. Hoy tocan para 100.000 personas y llenan estadios, pero el cantante insiste en que “seguimos siendo básicamente una banda de culto que logró estar en el mainstream solo porque tenemos muchísimos fans”.
Salud mental y el refugio del metal
El vocalista también se refirió a los problemas de convivencia digital. “La depresión y los problemas de salud mental han empeorado desde los teléfonos móviles y las cosas terribles que la gente dice en línea escondida tras nombres falsos”, afirmó. Para Dickinson, la solución sería “hacer que internet sea completamente responsable”. Frente a ese panorama, el heavy metal aparece como un espacio de honestidad. “Cada día es una aventura”, dijo sobre su propia actitud ante la vida. “El significado de la muerte es simplemente: oye, mira, no ha sucedido todavía. Probablemente sucederá, pero espero que sea una sorpresa”.
Con información de Radio Futuro