Barry White: el hombre que hizo del soul un arrullo de 100 millones de discos
El cantante tejano que conquistó los 70 con su voz de bajo y arreglos orquestales sigue sonando en Chile
El 12 de septiembre de 1944 nacía en Galveston, Texas, Barry Eugene Carter. Casi nadie lo recuerda por ese nombre, porque el mundo lo conoció como Barry White, el tipo de voz grave y ronca que definió el soul romántico de los años 70. A 82 años de su nacimiento y 21 de su muerte, su música sigue apareciendo en playlists de cumpleaños, bodas y noches de nostalgia en Chile.
De productor oculto a estrella en solitario
Antes de que su cara apareciera en las portadas de los discos, Barry White ya movía los hilos detrás de las consolas. En 1972 trabajó como compositor y productor del primer álbum de Love Unlimited, un grupo vocal femenino al que le puso su sello. Pero el salto definitivo llegó al año siguiente, cuando publicó su primer disco como solista y armó The Love Unlimited Orchestra.
Con esa orquesta lanzó Love’s Theme, una pieza instrumental que en 1974 se trepó al número uno del Billboard Hot 100. Ese mismo año sacó Can’t Get Enough, uno de los discos clave de su carrera. De ahí salieron dos canciones que se volvieron clásicos inmediatos: Can’t Get Enough of Your Love, Babe y You’re the First, the Last, My Everything. En Chile, esos temas aún se escuchan en radios de oldies y en la calle.
Grammys, oros y platino a montones
White mantuvo el ritmo hasta 1999 y publicó 20 álbumes de estudio. Su éxito comercial fue descomunal: 106 discos de oro en el mundo, 41 de platino, más 20 sencillos de oro y 10 de platino. Las ventas totales pasaron los 100 millones de copias, una cifra que pocos artistas del soul pueden presumir.
Ya en el siglo XXI, en 2000, se llevó dos premios Grammy por el álbum Staying Power: Mejor interpretación vocal masculina de R&B y Mejor interpretación tradicional de R&B. Fue la coronación de un tipo que nunca dejó de trabajar, incluso cuando la salud le jugó una mala pasada.
Una voz que no se apaga
Barry White murió el 4 de julio de 2003, a los 58 años, por una insuficiencia renal crónica. Para entonces ya había dejado una marca imborrable en la música popular. Su bajo-barítono, ese timbre único que mezclaba sensualidad y elegancia, sigue siendo referencia para cualquier cantante que quiera sonar seductor.
En Chile, sus canciones aparecen en bandas sonoras de teleseries, en pistas de baile retro y en las playlist de quienes crecieron escuchando el disco de sus padres. Sin inventar nada: el legado de Barry White cruza fronteras y décadas, y acá en el sur también se siente.
Con información de Radio Concierto