Ana Tijoux convierte Santiago en escenario para revivir sus clásicos
La rapera chilena publica videos interpretando canciones de Makiza y su carrera en lugares como Patronato, el Estadio Nacional y el Metro Irarrázaval.
Ana Tijoux está viviendo un reencuentro con su propio repertorio, y lo hace sin necesidad de un escenario. La rapera chilena comenzó a compartir en sus redes sociales una serie de videos en los que interpreta canciones de distintas etapas de su carrera, y lo llamativo es el escenario: lugares cotidianos de Santiago que se convierten en set de grabación. La serie arrancó hace unos días y ya se ha vuelto una cita para sus seguidores, que están atentos a cada nueva entrega.
Un recorrido por Santiago
Todo empezó con “La Rosa de los Vientos”, el clásico de Makiza, el grupo con el que Tijoux marcó sus inicios. La canción fue grabada desde Patronato, uno de los barrios más populares de la capital, y el video rápidamente captó la atención de quienes la siguen. Ese registro fue el punto de partida de una seguidilla que no se ha detenido, y que ha llevado a la artista por distintos puntos de la ciudad.
El segundo video fue para “Sacar la Voz”, otro de sus himnos, esta vez grabado en el Estadio Nacional. El lugar no es casualidad: es un espacio cargado de historia para Chile, y el contraste entre la canción y el entorno lo hace aún más potente. Poco después, Tijoux sumó “Un Día Cualquiera”, un registro realizado en Santiago, sin más detalles, pero manteniendo la misma línea visual.
La serie continuó con “Ayer”, canción que interpretó desde lo que parece ser su propia casa. En ese registro, la cercanía es mayor: se la ve en un ambiente doméstico, con el mismo estilo despojado de los videos anteriores. El último hasta ahora es “Sube”, grabado en el Metro Irarrázaval, una estación que muchos santiaguinos reconocen a diario. Con esto, la artista ha transformado el transporte público en un escenario más.
La sencillez como sello
Lo interesante de estos videos es su sencillez. No hay grandes producciones ni equipos visibles; Tijoux simplemente aparece, comienza a rapear y deja que la canción lleve el peso. Esa falta de artificio es justamente lo que ha conectado con el público, que ve a una artista accesible, interpretando sus clásicos en lugares que forman parte del paisaje cotidiano de la ciudad.
¿Qué viene ahora?
A medida que la serie avanza, crece la expectativa por cuál será el próximo clásico y desde qué rincón de Santiago aparecerá. Entre Patronato, el Estadio Nacional, el Metro y su propia casa, Ana Tijoux está armando un mapa sonoro de la capital, un recorrido que sus seguidores siguen con atención y que ya esperan con curiosidad.
Con información de Rock & Pop