Solo Zoco: primer festival de unipersonales llega a Lo Barnechea en enero
Cuatro montajes con Camila Hirane, María Gracia Omegna, Amparo Noguera y Gabriela Hernández se presentarán durante enero de 2027.
Un escenario vacío, una sola actriz y la capacidad de sostener la atención de toda una sala. El teatro unipersonal, uno de los formatos más exigentes del oficio actoral, tendrá su propio espacio en Santiago durante enero de 2027. El Centro para las Artes Zoco, en Lo Barnechea, organiza la primera edición de Solo Zoco, festival que reunirá cuatro obras que han marcado la cartelera chilena de los últimos años.
Javier Chamas, director ejecutivo del recinto, explica que el festival nace de la observación de la cantidad y calidad de unipersonales que circulan en distintos escenarios del país. “Son obras que exigen muchísimo de sus intérpretes y que generan una relación muy especial con el público”, señala. La idea es darle una identidad reconocible y convertirlo en un punto fuerte de la programación artística 2027.
Primera quincena: de la justicia a la lista de cosas por las que vivir
El festival abre el 8 y 9 de enero con Prima Facie, de la dramaturga australiana Suzie Miller, dirigida por el argentino Daniel Veronese. Camila Hirane interpreta a Teresa, una abogada penalista que defiende a hombres acusados de delitos sexuales hasta que una experiencia personal la enfrenta a las limitaciones del sistema judicial. La obra se estrenó en Chile en 2024, en coproducción de Teatro UC y The Cow Company, y se ha convertido en un fenómeno mundial por abordar las dificultades que enfrentan las víctimas de violencia sexual para obtener justicia.
Para Hirane, volver a este montaje tiene un significado especial. “Es uno de los trabajos más importantes de toda mi carrera y el desafío más grande que he enfrentado”, afirma. La actriz reconoce que le aterraba la idea de hacer un monólogo, pero haberse atrevido fue una experiencia transformadora. “Estar sola frente al público tiene una adrenalina única, pero también abre posibilidades de diálogo que no se experimentan de la misma manera en una obra con más actores”, agrega.
La programación continúa el 15 y 16 de enero con Las cosas extraordinarias, de los británicos Duncan Macmillan y Jonny Donahoe, interpretada por María Gracia Omegna y dirigida por Amalia Cuevas. Estrenada en Chile en 2026, la obra sigue a una niña que, para ayudar a su madre con la depresión, escribe una lista de cosas por las que vale la pena vivir. Con los años, esa enumeración crece y se transforma en un recorrido por la infancia, los afectos y las pérdidas, con participación activa del público.
Omegna confiesa que al principio aceptó solo por el deseo de hacer un monólogo, aunque fuera una vez en su vida. “Me parecía que era una obra muy sensible, muy emocional, y esas cosas a mí me distancian un poco. Pero terminé comiéndome todas mis palabras”, dice. La actriz destaca que la reacción del público ha superado todo lo imaginado: “Todos hemos tenido un momento oscuro en nuestras vidas. Este ejercicio participativo hace que las personas se sientan parte del relato”.
Segunda quincena: depresión y el torrente de Molly Bloom
El 22 y 23 de enero sube a escena La persona deprimida, del escritor estadounidense David Foster Wallace, nuevamente bajo la dirección de Daniel Veronese. Estrenada en Chile en junio de 2026, en coproducción de Fundación Teatro a Mil y la compañía argentina Timbre 4, la obra tiene a Amparo Noguera en el papel de una mujer que intenta comprender su sufrimiento mientras reconstruye su relación con sus padres, sus conversaciones con el terapeuta y los mecanismos para pedir ayuda. Con un tono descarnado e irónico, la obra aborda las contradicciones de la depresión y la dificultad de comunicar el dolor.
El festival cierra el 29 y 30 de enero con Molly Bloom, basada en el monólogo del último capítulo de Ulises, la novela del irlandés James Joyce. Estrenada en Chile durante el Festival Santiago a Mil de 2022, esta coproducción entre Chile y Bélgica fue concebida y dirigida por Jan Lauwers y Viviane De Muynck. Gabriela Hernández da vida a una mujer que, durante una noche de insomnio, deja fluir sus recuerdos, fantasías y deseos en un torrente de pensamientos. El matrimonio, los amantes, el paso del tiempo y la libertad sexual atraviesan este retrato sin censuras.
Para Gabriela Hernández, interpretar a Molly Bloom ha sido un sueño cumplido. “Leí Ulises a los 20 años y me parecía imposible que alguien pudiera llevarlo al teatro”, recuerda. La actriz valora la vigencia del texto: “Los deseos, la libertad sexual y la fuerza de una mujer que se atreve a decir lo que piensa son temas que siguen siendo necesarios”. Con esta puesta en escena, el festival Solo Zoco cierra su primera edición con una apuesta por el teatro en su forma más despojada y poderosa.
Con información de La Tercera · Culto